(MINERíA CHILENA) Aunque existe una necesidad urgente de diversificar la matriz energética nacional, en busca de mejores alternativas desde el punto de vista medioambiental, económico y de seguridad, la generación hídrica y termoeléctrica seguirán siendo las principales fuentes eléctricas para los próximos años.
Esa fue una de las conclusiones que arrojó el seminario “Energía: un desafío para el desarrollo sostenible de Atacama”, que reunió a expertos que analizaron la posibilidad de diversificas la matriz energética de Chile, las mejores alternativas, sus costos y la situación actual de la generación en nuestro país.
“Aquí se trata de hacer un análisis de las necesidades energéticas de la región de Atacama y del país en general, y también del rol de las distintas tecnologías, entre ellas las ERNC, que en general representan un buen complemento para las fuentes energéticas tradicionales, como son las grandes hidroeléctricas y termoeléctricas, pero que no pueden por si solas sostener las necesidades energéticas que tenemos como para alcanzar los niveles de desarrollo que se ha planteado el país”, expresó la panelista María Isabel González, gerente general de la consultora Energética.
Concuerda en esto, Germán Guerrero, director de ElectroNet Consultores, quien además explicó que, a priori, no se puede dejar fuera ninguna tecnología de generación eléctricca. “En el tema de instalar más medios de producción de energía eléctrica no hay ninguna tecnología que pueda estar ausente de ese desafío. Hay algunas que son más conocidas, y seguras que otras, y seguramente en el corto plazo habrá que basarse mucho en ellas, pero en el largo plazo deberemos incluir a todas las alternativas, todas entrarán a competir en el mérito de sus costos y en el aporte que puedan significar al desarrollo del país y de la población”, concluyó.
Otro de los temas tratados fue el de las ERNC y su posibilidad de abastecer de manera confiable la creciente demanda energética que enfrentará la región en los próximos años. Se discutieron sus alcances, ventajas, problemas, costos y capacidad de aporte real. Sin embargo, los expositores coincidieron en que, con las tecnologías disponibles, las alternativas convencionales de la generación hídrica y termoeléctrica parecen ser las más seguras y rentables, tanto para el gobierno como para el bolsillo de los consumidores finales.
Durante la jornada se planteó el caso de Antofagasta, región que ha crecido de la mano de la minería y su consecuente demanda energética. Fernando Cortez, gerente de la Asociación de Industriales de Antofagasta, declaró que “considerando la gran cartera de proyectos de inversión en Atacama, es necesario poder concretar los proyectos energéticos necesarios que le den viabilidad y sostenibilidad a esas inversiones. El sector energético y eléctrico en particular, no sólo se abre como una oportunidad para la minería, sino que también para el resto de la industria, la minería actúa como una verdadera locomotora que tironea al resto de los sectores económicos y con eso se incentiva el crecimiento”.
Fuente/ MINERíA CHILENA