Un complejo momento ha vivido, durante todo este año, la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), comandada por Raimundo Espinoza, debido al cada vez mayor grado de exposición que están alcanzando los grupos disidentes al interior de la organización sindical.
En Arica, durante el pasado congreso anual de la entidad, un grupo de 30 dirigentes mantuvo una reunión en que se intentó definir una postura común para los temas que se iban a tratar en dicho evento.
La primera muestra de fuerza del grupo fue la reunión que el pleno del congreso tuvo con el presidente ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano, a quien se le recriminó que no les da reuniones como grupo independiente, pese a que se le ha solicitado en varias ocasiones.
Incluso, la dirigenta histórica del Sindicato 1, Mirta Moreno, dijo hace algunos días que el error más grande que estaba cometiendo Arellano con los trabajadores es, precisamente, el no escuchar a los sindicatos de base y sí a las cúpulas, en relación a la «estrecha relación» que mantiene, según los disidentes, la dirigencia de la FTC con la plana ejecutiva.
«Ustedes pueden hablar con Arellano cuando quieran, pero a nosotros no nos recibe», le recriminó uno de los disidentes a Espinoza, en medio de la reunión con Arellano.
Serias dudas
En algún momento, algunos dirigentes plantearon que la reunión de los 30 dirigentes habría sido pensada para intentar un derrocamiento de la mesa que preside Espinoza, algo que es desmentido por personeros de la propia disidencia.
Sin embargo, lo que sí se reconoce es que hay una intención de propiciar una relación entre trabajadores y la empresa «sindicato a sindicato» y no a través de la FTC, donde no ven mayores avances en la resolución de los problemas con la plana laboral.
Sin embargo, la corriente de Espinoza ha salido fortalecida con los últimos movimientos al interior de la organización: la salida de Mirta Moreno de la presidencia del Sindicato 1, donde se instaló un personero «pro FTC», que logró así volver a integrar a sus filas al sindicato más grande de la estatal.
La labor de los dirigentes que propiciaron este movimiento fue reconocida en la cena inaugural del congreso anual. Cecilia González, dirigenta de la zonal Chuquicamata y miembro del directorio del Sindicato 1, fue premiada por su «amplia trayectoria sindical».
Disidencia
Grupos disidentes quieren propiciar una relación entre trabajadores y la empresa «sindicato a sindicato» y no a través de la FTC.
Fuente / El Mercurio