(MCH) Aumentar la tasa de tratamiento de mineral y corregir los problemas que se están originando en el área de recuperación de oro son parte de los objetivos de un proyecto que espera poner en marcha en el corto plazo la Compañía Minera Maricunga en su mina Refugio, en la cordillera de la Región de Atacama.
A su vez, la iniciativa, que demandará una inversión de US$37,5 millones, también pretende optimizar los costos de producción, a través de diversas mejoras operacionales en diversos frentes del yacimiento.
Por de pronto, el proyecto denominado «Optimización Proceso Productivo Proyecto Refugio», que se ejecuta a unos 160 kilómetros al este-sureste de la ciudad de Copiapó, ya cuenta con el visto bueno ambiental de la Corema de la Región de Atacama.
En este sentido, se especificó que las optimizaciones operacionales planeadas y ya autorizadas por la Corema de Atacama no consideran cambios tecnológicos ni la incorporación de nuevos equipos.
En términos generales, el proyecto consiste en optimizar los procesos en el área mina, chancado y recuperación de oro. Según la naturaleza de la modificación del proyecto, sólo la inclusión de la Planta SART (Sulphidization, Acidification, Recycling, Thickening) en el área de recuperación involucra obras físicas a ser construidas. No habrá nuevas obras en el área Mina y Chancado.
En lo específico, la Planta SART tiene por objeto controlar la concentración de cobre en el sistema permitiendo estabilizar la demanda del consumo de cianuro fresco y optimizar la recuperación de oro.
En cuanto a las áreas operacionales, se incorporarán nuevas mejoras en las fases de extracción minera y chancado, lo que permitirá aumentar progresivamente la capacidad de tratamiento hasta un promedio anual de 48.000 toneladas por día.
“Este análisis ha permitido concluir que, considerando modificaciones en las actividades que hoy se realizan en las operaciones mineras, es posible optimizar el proceso actual”, señaló Minera Maricunga en la respectiva Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
Desde el punto de vista técnico, principalmente se considera el aumento en el factor de carga en la operación de tronadura, lo cual mejorará la fragmentación y granulometría del mineral que es enviado a Chancado primario. Esto permitirá aumentar la abertura del chancador incrementando su capacidad.
Además, se mejorará el sistema de clasificación en el área de chancado fino, en base a estudios granulométricos, lo que permitirá una optimización de acuerdo a los tipos de mallas y sus distribuciones en los harneros; y habrá una mayor disponibilidad mecánica de los equipos del sistema de chancado en base a un mejoramiento en los planes de mantención preventiva.
Fuente / MCH.