Industria minera se suma al voluntariado regenerativo del bosque nativo chilote

Un grupo de 20 colaboradores de JRI Ingeniería, visitarán Ancud para realizar una plantación corporativa de mil árboles.

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UÑU Lab -Laboratorio de innovación y sustentabilidad- dio inicio a su «Programa de Voluntariado Regenerativo» debutando con la primera experiencia en la industria de la minería con JRI Ingeniería, compañía que ofrece servicios de ingeniería a la industria por más de 40 años.

El objetivo es trasladar a un equipo de 20 colaboradores de la empresa para contribuir en la restauración del bosque nativo de Chiloé, zona del país, que según estudios científicos del Instituto de Ecología & Biodiversidad (IEB), puede almacenar el doble de carbono que la Amazonía.

Javier García, director ejecutivo de UÑU Lab, destacó que «Chiloé es un territorio estratégico para la adaptación climática. JRI entiende la importancia de movilizar de forma activa a su equipo y por ello decidió colaborar restaurando el ecosistema boscoso de Chiloé. Lo hace a través de este programa que además genera lazos humanos entre los colaboradores y de hecho es parte de su estrategia ESG hacia una minería sostenible, por lo tanto, hay una preocupación real por entender el impacto de la empresa, trabajar en su reducción de CO2 y convertirse en un referente dentro de la industria».

El grupo de colaboradores de JRI viajará a Chiloé entre el 24 y 29 de junio, hará trabajo de voluntariado en el galpón de reciclaje de Ancud y, principalmente, participará en tareas de restauración del bosque nativo en el sector de Pupelde. Su misión será plantar 1.000 árboles nativos, interviniendo un terreno de 1 hectárea donde van a cuadricular la superficie e implementar un plan de restauración con árboles nativos de diversas especies, para luego generar un informe técnico de la plantación.

La jefa de Seguridad, Salud y Medio Ambiente de JRI, Carolina Méndez, explicó que están desarrollando una estrategia que les permita transitar hacia la sostenibilidad, en dónde el primer paso se ha centrado en el pilar ambiental mediante la gestión de la huella de carbono corporativa. “Además de haber sido un tremendo aprendizaje, nos ha significado la búsqueda y apertura a diversas iniciativas para reducir las emisiones, lo que a su vez, contribuye a los desafíos quinquenales de la organización y a aportar a la industria minera como proveedores comprometidos con la sostenibilidad. En particular, creo que adherirnos al voluntariado regenerativo en Chiloé nos hizo tanto sentido porque conecta con nuestra forma de hacer las cosas, nuestra cultura y valores: «la búsqueda constante de la excelencia», enfatizó la ejecutiva.

Añadió que «en esta iniciativa, vemos y somos un aporte real a la sostenibilidad global. No es un slogan, no es una moda, es una acción concreta en la que pondremos nuestra mejor capacidad. Es una actividad que ha despertado gran interés entre los colaboradores de JRI y, con gran entusiasmo, nos estamos preparando para vivir esta experiencia de restauración ecológica que trasciende a nuestro quehacer laboral, generando lazos e impactos positivos en el medio ambiente y en nuestros entornos social y familiar”.

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