Indura, firma ligada al grupo Briones, tuvo problemas para su distribución oxígeno en distintos hospitales y clínicas de Chile. “La situación es de extrema gravedad ya que de no resolverse en las próximas 24 horas, los hospitales de Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Punta Arenas, Los Andes, San Camilo, San Felipe, Putaendo, San Antonio, Cauquenes, Parral, San Javier, Constitución y Teno, se verían seriamente afectado el suministro de oxígeno medicinal que permite otorgar atención a pacientes que se encuentran en estado critico”, precisó la firma.
Una de las zonas más críticas es Iquique donde la autonomía de abastecimiento es de cinco días, período que ayer estaba por llegar a su fin, explicó el gerente general de la firma Jaime Castañeda.
El ejecutivo aclaró que para paliar los efectos priorizaron la entrega de oxígeno a los hospitales por sobre la entrega domiciliaria, y además solicitaron ayuda al gobierno para contar con mayor seguridad que asegura la entrega del insumo en zonas cercanas como Talcahuano. De hecho ayer, participaron en la reunión con el subsecretario del Interior que convocó también a las distribuidoras de combustible y gas. Mientras, la empresa se coordinó con la Cenabast para buscar una salida transitoria al problema.
El gerente Comercial Corporativo de Indura René Le Feuvre señaló además que las plantas de llenado -de Punta Arenas, Puerto Montt, Temuco, Concepción, Talca, Rancagua, Santiago, Viña del Mar, La Serena, Antofagasta e Iquique- se encontraban en niveles mínimos de stock.
Gran minería
El sector minero por su parte también sufrió los efectos. Si bien la mayoría del cobre se transporta a través de mineroductos o trenes de carga desde los yacimientos hacia la costa, la empresa Cerro Colorado -de BHP Billiton- tuvo problemas para recibir sus insumos, así como para el transporte de sus trabajadores. Lo ocurrió en Collahuasi y Quebrada Blanca, donde no pudieron realizar los cambios de turno de sus trabajadores.
Entre esas tres compañías producen unas 1.730 toneladas diarias con ventas por cerca de US$ 13,5 millones, de las cuales una parte de podría ver mermada.
El gerente general del Consejo Minero, Javier Cox, advirtió de los riesgos que viven los trabajadores que se encuentran atrapados en los campamentos en términos de seguridad y salud. “Las empresas están haciendo esfuerzos para que los trabajadores en campamentos sin poder salir debido al bloqueo de caminos, se puedan comunicar con sus familias”, dijo.
Las empresas estuvieron ayer con dificultades operativas debido al desabastecimiento de petróleo, ácido sulfúrico y otros insumos, señaló Cox. Muchas de ellas usaron caminos laterales para su provisión, pero varias han tenido problemas.
Fuente / Diario Financiero