Hernán Cheyre: «No correspondía pedir la caducidad del contrato con SQM»

Ex timonel de Corfo entre 2010 y 2014, inició el arbitraje con SQM. Dice que el contrato con SQM es malo, pero que debe respetarse. Agrega que el Salar de Atacama es el mejor del mundo y que hay un intento por estatizar la explotación del litio.

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(La Tercera) Hernán Cheyre dirigió Corfo entre 2010 y 2014. Fue el primero en casi dos décadas en revisar la correcta aplicación de un contrato millonario sobre un activo excepcional: 81 mil hectáreas en el Salar de Atacama que Corfo entregó en concesión a SQM en 1993. Detectó diferencias y llevó a SQM a un arbitraje. Dice que el contrato pudo ser mejor, que SQM debería pagar más, que Corfo debió proteger mejor sus intereses. Pero con igual ímpetu afirma que los contratos son para respetarse y que, en este caso, a su juicio, no había causales para pedir la anulación del contrato con SQM. Aquí explica cómo fue su intervención en este caso.

Cheyre dice que entre 1993 y 2013, SQM pagó US$ 170 millones a Corfo. Era un contrato relevante para la Corporación y nunca había sido revisado en su ejecución. “En el 2012 empezamos a ver si estaban bien inscritas las pertenencias, porque el Salar de Atacama es un salar de mucho potencial, tal vez es el yacimiento más eficiente del mundo, el mejor del mundo para extraer litio. Dentro de esa revisión, nos dimos cuenta de que había pertenencias que, siendo de Corfo, estaban inscritas a nombre de SQM”, explica.

El ex socio de Econsult y hoy presidente del Instituto del Emprendimiento de la UDD cuenta que SQM explicó que aquello intentaba evitar que un tercero inscribiera a su nombre esas pertenencias y normalizarían todo al término del contrato. Cheyre les pidió reinscribir de inmediato a nombre de Corfo. “Lo hicieron rápidamente, no hubo mayor problema”.

El análisis de Corfo siguió con los pagos. “Solicité una auditoría a la gerencia de control interno de Corfo del período 2012-marzo de 2013. Esa auditoría indicaba que Corfo había recibido platas de menos, por distintas razones. Una de ellas decía que para calcular el porcentaje de las ventas que se pagaba a Corfo había que utilizar un precio de referencia y que para calcular ese precio de referencia había que excluir las operaciones con partes relacionadas. Nos dimos cuenta de que en el precio promedio que respaldaba el pago sí había operaciones con partes relacionadas, cuyo precio había sido incluido y bajaba el promedio. Aquí hay una diferencia a favor de Corfo, que era poco más de US$ 2 millones.

¿Ese era el factor más relevante?
Sí. En noviembre de 2013 le envié una carta a SQM solicitando la restitución de lo adeudado, por el período que auditamos. Había otros aspectos operativos del contrato que mejorar y convocamos un arbitraje para que se revisara el historial de pagos desde 1993. Convocamos al arbitraje y se designa como árbitro a Héctor Humeres. Y ahí nos fuimos nosotros, se acabó. La nueva administración entra y más que el arbitraje para esto, avanzaron un paso más allá.

¿Ustedes no eran partidarios de pedir el término del contrato?
Muchas personas en ese tiempo, parlamentarios, me llamaban. Me tocó ir a la Cámara a exponer sobre el tema y me pedían poner término anticipado al contrato. El contrato dice que la causal de término es cuando no hay pago y, en mi opinión, aquí sí había habido pago. Lo que había era una discrepancia respecto del cálculo. Pero el contrato estipula que cuando hay diferencias se recurre a un árbitro. Lo que correspondía no era pedir la caducidad del contrato, sino convocar a un árbitro para que resolviera esa diferencia. Así está en el contrato que fue firmado en 1993 por don René Abeliuk, entonces ministro y vicepresidente de Corfo. Lo que me tocó fue administrar ese contrato. Creo que no era un buen contrato.

¿Por qué?
Porque había muchos detalles que no estaban bien resueltos. Se podría haber hecho mejor. Respecto de las tasas que SQM debía pagar a Corfo, se pudo haber negociado términos más favorables para Corfo. Cuando vi el contrato y los valores, digo: “Bueno, así se negoció y así está”. Y los contratos son para cumplirlos.

¿Corfo recibe hoy menos de lo que vale ese activo?
Lo que vale el arrendamiento son las condiciones de mercado, lo que uno puede negociar.
Junto al término anticipado del contrato, la administración de Corfo propuso establecer un comité para administrar, planificar y desarrollar la minería no metálica. ¿Qué le parece?

Es una forma encubierta de crear una empresa estatal, a fin de que administre el litio y el potasio que tiene ese yacimiento. No me parece correcto, no es una buena idea. El paso lógico, si hay una disputa, es seguir lo que está contemplado, que es un arbitraje. Y si no hay acuerdo, ver alguna forma de llegar a un acuerdo. Pero tratar de forzar el término de un contrato simplemente porque hay una animadversión respecto de la empresa… Hay que tener mucho cuidado con respetar lo que establecen los contratos, porque eso es lo que entrega certeza jurídica, no sólo para el caso de SQM, sino para cualquier inversionista.

Perfectamente se pueden negociar condiciones distintas al contrato con SQM, que vence el 2030. Para lo que queda del contrato, uno podría fijar condiciones distintas y corregir aspectos operativos. Si por alguna razón no llegan a acuerdo y las instancias legales determinaran que es posible el término anticipado del contrato, lo correcto sería volver a licitar el yacimiento, para un período mucho más amplio, y que haya un operador con experiencia que le saque mayor provecho y desde ese punto de vista reditúe a Corfo con el activo que tiene. Lo que no me parece bueno es aprovechar esta instancia para estatizar. El dueño del yacimiento es estatal, es Corfo, pero la explotación está entregada a privados, en este caso dos empresas, Rockwood y SQM, a quienes Corfo entregó distintos pedazos de su yacimiento para que sea explotado. Esta figura del comité es una forma velada de crear una empresa estatal, saltándote todos los trámites legislativos que se requieren para ello. Está pasando de contrabando. No estoy exculpando a SQM, tuvimos un problema con ellos y por eso pedimos un arbitraje, que nunca antes se había hecho.

En Corfo dicen que, dados los cuestionamientos a SQM, no es una empresa elegible para asociarse al Estado. ¿Es un factor que Corfo debiera considerar?
Respeto esa opinión. Si me voy a asociar con alguien, es un tema que tomo en cuenta antes de firmar un contrato. Pero si el contrato ya está firmado, tengo mis dudas. No sé si es una causal de término de contrato.

¿En su período negoció con los ejecutivos de SQM?
Me tocó reunirme con los ejecutivos de SQM mientras estaba con este problema y siempre la disposición era a arreglar los temas. Lo que vi fue una buena disposición.
La actual administración dice que en 1998 SQM propuso extender este contrato hasta 2060, a cambio de US$ 16,7 millones…
Muchas veces, dado que es el mejor yacimiento que hay, SQM siempre tuvo interés en extender la operación del contrato. En 1998 y en otros períodos también.

¿Se lo plantearon alguna vez?
Sí, alguna vez me plantearon la posibilidad de ver qué pasaba para adelante, pero nunca prosperó.
Ustedes comenzaron el análisis en 2012 y ello coincidió con el caso cascadas, donde Julio Ponce acusó la intervención de Piñera. ¿Recibió alguna instrucción del gobierno central de esa época?
Ninguna.

¿No hay espacio para suspicacias y relacionar el caso cascadas con el análisis de Corfo?
Cero. Categóricamente y tajantemente, desmiento eso.

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