(La Tercera) Ayer, Jaime Ravinet llegó a Santa Cruz, para participar en la Conferencia de Defensa de las Américas junto a todos sus pares de la región. Esto, un día después de haber recibido en Santiago a su par de EE.UU., Robert Gates, quien planteará en dicha cita la transparencia de los gastos militares en el continente.
Sin embargo, en los últimos días el ex presidente de la DC ha estado afinando el que se convertirá en su primer test ante el Congreso y ante la Concertación, de la que se distanció para convertirse en ministro. Se trata del proyecto que cambiará completamente la reforma enviada por el Ejecutivo de Michelle Bachelet para derogar la ley del cobre. El plan, dice el ministro, es enviarlo antes de fin de año.
La ley reservada, que destina el 10% de las ventas de Codelco para compras de armamentos, trató de ser cambiada en varias ocasiones por la Concertación. Pero sólo al final de la administración bacheletista vio la luz un proyecto impuesto por el entonces titular de Hacienda, Andrés Velasco, que traspasaba todo el financiamiento castrense a la ley de presupuesto anual.
Ravinet dijo a La Tercera que la norma del gobierno anterior era «completamente inadecuada; tanto, que los propios parlamentarios, de manera transversal, optaron por no tramitarla».
El ministro explica que esta vez se propondrá un presupuesto de cuatro años para las compras de armas de las FF.AA., el que sería tramitado en el Congreso de manera separada al Presupuesto General de la Nación. La fórmula considera que si la partida cuatrienal es aprobada, el monto se divide en cuatro cuotas, las que se incorporan como «gasto permanente» en el proyecto de presupuesto general. Así, no podrá ser modificado cada año por los parlamentarios.La fórmula, en todo caso, aún debe ser sometida a una última revisión de Hacienda.
Este presupuesto cuatrienal, agrega Ravinet, estará enmarcado, a su vez, en una planificación a 12 años que elaborarán las FF.AA.
El titular de Defensa explica que la propuesta de cuatro años no detallará de manera específica compras de armas o municiones. «Solo se hablará de necesidades y capacidades. Los parlamentarios no eligen qué hospital construir», explica el ministro, quien agrega que esa es atribución del Ejecutivo.
El nuevo proyecto, en todo caso, rescatará una idea del texto de Bachelet: la creación de un «fondo de contingencia», que contendrá los dineros aún no gastados de la ley del cobre. Estos fondos serán usados en caso de «crisis y desastres naturales». El monto se mantiene en reserva. Pero existen estimaciones de que hoy fluctuaría entre US$ 1.000 y US$ 3.000 millones.
«Guerrilla política»
En los últimos días, Ravinet siguió con atención la fuerte polémica entre el gobierno y la Concertación por la aprobación del Presupuesto 2011. En ese contexto, califica como «guerrilla política» la postura de la oposición de bloquear la partida de la Segegob.
«No quisiera que la tramitación de este proyecto se convirtiera en una guerrilla similar a lo que pasó con el presupuesto. Si fuera así, preferiría incluso que siguiéramos con el sistema actual», sostiene el ministro, quien recibió fuertes críticas de la Concertación a principios de año, cuando se alejó de la DC y aceptó integrar el gabinete de Sebastián Piñera.
Ravinet argumenta que «desde el año 1955 que no se discute en el Parlamento una modificación al financiamiento de las Fuerzas Armadas. Su reemplazo tiene que ser fruto de consenso, porque requiere un quórum especial al ser ley orgánica».
Ministro fija primera cita con par peruano
Su primer encuentro con su par de Perú, Jaime Thorne, quien asumió en septiembre pasado, sostendrá el ministro Jaime Ravinet, en medio de las actividades de la conferencia continental de titulares de Defensa de las Américas, que se realiza en Bolivia.
La idea del ministro chileno es intentar retomar la agenda de medidas de confianza mutua que había sido lanzada con el ex titular de Defensa peruano Rafael Rey.
Entre las iniciativas figuraba la creación de una metodología que permita medir y comparar el gasto militar entre ambos países. Hoy, Chile tiene un mecanismo para transparentar el gasto castrense con Argentina y también busca desarrollar un modelo similar con Ecuador.
En la agenda entre Chile y Perú también figuran procesos de desminado, reuniones de altos mandos militares y cooperación en casos de catástrofes naturales, entre otros temas.
La reanudación de la agenda en Defensa, que se vio paralizada en la administración de Bachelet, fue acordada entre los presidentes Sebastián Piñera y Alan García, como una forma de mantener relaciones políticas al margen del litigio marítimo en la Corte de La Haya.
Fuente/La Tercera