Durante el primer trimestre de este año, las generadoras GasAtacama, Edelnor, Electroandina y las principales empresas mineras, Codelco, Escondida y Collahuasi esperan definir el plan de inversiones que requiere el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) para asegurar el abastecimiento eléctrico.
El gerente general de GasAtacama, Rudolf Araneda, explicó que uno de los desafíos que tiene el Norte Grande en el corto plazo es abordar en forma rápida un proyecto para poder asegurar la plena continuidad del suministro eléctrico, aún en un escenario de restricción de gas natural, aseveró.
La capacidad instalada de generación existente en el SING supera levemente los 3.000 MW de potencia, de los cuales 1.553 MW, es decir, cerca del 50% se produce con centrales de ciclo combinado, que se abastecen de gas natural desde Argentina, suministro que se ha vuelto muy inestable desde que Argentina comenzó a restringir sus exportaciones hacia Chile.
“Nos hemos reunido en distintas oportunidades con las compañías mineras y se han formado equipos de trabajo para que, en forma conjunta, los generadores y los grandes usuarios mineros puedan encontrar una solución que permita asegurar el suministro”, dijo Rudolf Araneda.
Las soluciones
El ejecutivo explicó que el programa de refuerzo para el SING considera una inversión aproximada de unos US$ 34 millones. La idea es que tanto generadores como mineras financien en conjunto estos recursos, objetivo que se ha convertido en uno de los puntos centrales de las negociaciones entre ambos sectores.
Para dar mayor seguridad al suministro, señaló Araneda, es necesario invertir en adecuar las plantas de ciclo combinado para que puedan generar energía con combustible de respaldo, en este caso diesel, en forma continua.
En el caso de GasAtacama, Araneda dijo que esta iniciativa bordea los US$ 10 millones a los US$ 12 millones. Un monto similar deberían destinar también a sus plantas las generadoras Edelnor y Electroandina, sostuvo el ejecutivo.
Adicionalmente, Araneda explicó que se requiere invertir del orden de los US$ 10 millones en mejorar la logística para el almacenamiento de diesel, aumentando el número de tanques de almacenamiento para la descarga del combustible en un puerto cercano, como podría ser el de Mejillones.
“Nuestra impresión es que debiéramos durante el primer trimestre de este año llegar a una decisión, ojalá en marzo o a más tardar en abril vamos a haber llegado a una conclusión de cómo abordar conjuntamente este desafío. Lo importante está en el enfoque de poder resolverlo conjuntamente porque estamos frente a un riesgo importante”, afirmó.
Largo plazo
-¿Cuál es el riesgo que enfrenta el SING?
-La capacidad instalada supera los 3.000 MW y tenemos una demanda de 1.650 MW. Sin embargo, el riesgo más grande está en que se produzcan cortes profundos y sostenidos de gas, en ese caso, los equipos que no son ciclos combinados, no permiten resolver toda la generación necesaria. Y por lo tanto, en una circunstancia como esa, se requiere que las centrales a gas estén presente operando con diesel.
Pero al largo plazo, el Sing tiene un desafío aún mayor, explicó Araneda, como es definir el tipo de tecnología que sustentarán las próximas inversiones que requiere el norte y principalmente la minería, la que representa el 90% de la demanda eléctrica.
Frente a esta disyuntiva, el ejecutivo planteó que para GasAtacama la primera alternativa de solución es que la industria argentina vuelva a tener precios del gas que promuevan nuevas inversiones en producción del hidrocarburo. La segunda opción apunta a que tanto Bolivia como Perú soluciones las aprehensiones políticas y abren sus mercado de exportación de gas havia Chile. Y las dos últimas opciones van en la línea de analizar la importación de gas natural comprimido o Gas Natural Licuado. Estas alternativas eso sí, deberán competir en precio con la posibilidad de construir en centrales a carbón, opción que también se encuentra entre las alternativas que estudia Gas Atacama a partir de 2007.
Nueva ministra de Energía
Una positiva percepción de la nueva ministra de Minería y Energía, Karen Poniachik, tiene el gerente general de GasAtacama, Rudolf Araneda, quien destaca que los largos años que la personera ha destinado a presidir el Comité de Inversiones Extranjeras, le permitirá enfrentar el desafío que presenta hoy el sector eléctrico, como es, promover nuevas inversiones en generación.
El ejecutivo destacó que independiente del ministro que se tenga al frente el país cuenta con una fortaleza al responder de manera rápida y adecuada a las situaciones imprevistas. “Si vemos lo rápido que reaccionó Chile en la promulgación de la Ley Corta II, da cuenta de una capacidad de darse cuenta cuando una situación ha variado en una forma negativa”, dijo.
-¿Requiere de una fortaleza especial la nueva ministra, considerando que minería y energía con sectores duros y dominados mayoritariamente por ejecutivos hombres?
-No creo que haya una diferencia entre hombres y mujeres, pero creo que las mujeres tienen una ventaja en un entorno más duro. Y es que los hombres obviamente se desarman y no tienen ninguna chance de debatir duramente, entonces, tendrán que buscar una forma mucho más conciliadora de discutir los temas, y esa va a ser una ventaja a su favor.
Fuente/El Diario