(El Mercurio).- «Optimista y con un fuerte énfasis en la idea de que Chile se está levantando tras el terremoto y abocándose a la carrera hacia el desarrollo antes de que termine la década». Ésos fueron los ejes centrales del mensaje presidencial de ayer, a juicio del ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine.
De acuerdo con el secretario de Estado, el Mandatario definió una «carta de navegación» para cumplir con una serie de metas; entre ellos, recuperar la capacidad de crecimiento, aspecto donde Fontaine ha tenido una activa participación.
-¿Qué acciones se tomarán para acelerar la creación de empresas?
-«Para cumplir con la meta de desarrollo se deben impulsar los emprendimientos, y eso exige condiciones más favorables para la creación de nuevas empresas, lo que requiere remover las trabas burocráticas. Estamos trabajando en un proyecto que será enviado prontamente al Congreso y que apunta a disminuir los trámites en dos aspectos: obtención del primer timbraje de facturas en Impuestos Internos y el procedimiento para la patente comercial en la municipalidad.
-¿Esto se agilizará a través de un permiso transitorio?
-«En el caso de las patentes, sí; pero para Impuestos Internos se están barajando varias alternativas, como, por ejemplo, utilizando la factura electrónica. El resultado neto de estas dos medidas es reducir a la mitad el número de días que el estudio del Doing Business ha determinado para Chile».
-¿Cuándo enviarán a tramitación este proyecto de ley?
-«Antes de que finalice el primer semestre. La idea es que ingrese al Congreso en el transcurso de las próximas semanas».
-¿Qué vinculación tiene este tema con la modernización del sistema de notarios y conservadores?
-«Lo que pasa es que hay dos proyectos más. Uno, la digitalización de los registros notariales y de conservadores, que la está diseñando la secretaría ejecutiva de la Estrategia de Desarrollo Digital. En segundo lugar, los cambios a la Ley de Quiebras».
-¿Qué alcances tienen dichas modificaciones?
-«La Ley de Quiebras es muy importante, ya que establece los derechos de los acreedores en caso de que falle una empresa. Desgraciadamente, nuestra ley es tan anacrónica, que se estima que por cada vez que ella se usa hay tres quiebras que se resuelven en forma extralegal, con la consiguiente indefinición para los derechos de los deudores y acreedores. Hubo una comisión que trabajó en esta materia e hizo propuestas que recogeremos».
-¿Pero en qué dirección apuntan los cambios?
-«La idea es contar con una justicia que centre los procedimientos de quiebra en árbitros especializados, modificaciones legales que hagan más ágiles los procesos y evitar los riesgos de acusaciones de quiebras fraudulentas. Todo esto tiene la gran ventaja de clarificar los derechos, facilitar la reasignación de los recursos de las empresas fallidas y la rehabilitación de los empresarios sujetos a este problema.
-¿Cuándo se enviará este proyecto?
-«No tenemos una fecha determinada, pues es de más largo aliento».
-A nivel de inversión, ¿cuándo comenzará a operar la comisión interministerial para agilizar los proyectos?
-«Hay varios escollos y tramitaciones que se prolongan, muchas veces innecesariamente, por razones burocráticas. De ahí que estamos constituyendo en Economía una oficina que recoja la situación de distintos proyectos que enfrentan este problema y agilicen sus trámites. Este tema es sumamente importante, ya que el salto al desarrollo requiere de un aumento de la inversión a una tasa de 28%. Esto es factible, porque actualmente hay cerca de US$ 70 mil millones en proyectos en minería, energía y otras materias, pero para que se materialicen necesitamos una instancia que supere las trabas.
-¿La cifra es alcanzable, pese a que no se anunció la depreciación acelerada?
-«La depreciación es una medida para elevar la inversión. Es parte del programa de gobierno, y lo que se planteó en el mensaje son medidas de otro tipo para empujar el emprendimiento y la innovación».
-¿Por qué el foco estuvo en las pymes, y no en las grandes empresas?
-«Las grandes empresas tienen una responsabilidad muy importante, pero consideramos que no requieren de políticas especiales. De ahí que las políticas públicas del mensaje del 21 de mayo se concentraron en las áreas que tienen más deficiencias, y ésas están en temas como el exceso de regulaciones y las barreras al crecimiento que enfrentan las pymes. Sector cuyo desarrollo es central en nuestra estrategia para alcanzar el desarrollo».
-Sobre el anuncio de duplicar los recursos en ciencia y tecnología, ¿cuáles son los plazos?
-«No hay plazos, se trata más bien de un objetivo, que apunta básicamente a estimular la inversión por parte de las empresas. La prioridad es darle más espacio al sector privado, y por eso se está diseñando una modificación al estímulo tributario».
Lo que no se dijo en el discurso
Por falta de tiempo, una serie de medidas quedaron fuera del discurso, pero sí eran parte del programa presidencial, que fue publicado por La Moneda.
Fondo Común Municipal: La regionalización aparece en el programa como un eje relevante. El Gobierno promete enviar una ley para un aporte extraordinario al Fondo Común Municipal para los municipios más necesitados. También la entrega de más competencias a las autoridades regionales y la creación de una Academia de Gestión Regional y Municipal. «Hay en este gobierno una real voluntad política de hacer cambios en la regionalización», afirmó el subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Flores.
Energía: Aumento de la inversión en energía, particularmente aquella que se genera en base a hidroelectricidad. En 2020, el 20% de la matriz eléctrica provendrá de fuentes limpias y renovables.
Minería: Incentivo a la asociatividad entre los dueños de concesiones mineras. Modernización del gobierno corporativo de Enami, firma que recibe y procesa el mineral que extraen los pequeños mineros. Y descarta la privatización de la minera estatal. «Codelco seguirá siendo una empresa pública de todos los chilenos», indica el programa.
Pueblos originarios: Se propone un acuerdo de Reencuentro Histórico con el Pueblo Mapuche, cuyo primer paso será poner urgencia a la reforma que consagra su reconocimiento constitucional. Modernización de la Conadi y creación de una agencia de desarrollo indígena.
Turismo: Implementación de una nueva institucionalidad para mejorar la coordinación y apoyo del Estado al sector turismo. Reforzamiento de los programas de promoción de la Imagen País en el exterior.
Recuperar el tiempo perdido: «En efecto, en el período de 12 años de vacas gordas, entre el 86 y el 97, Chile creció en promedio al 7,6% anual, duplicando la tasa de crecimiento del mundo; creábamos 150 mil nuevos empleos al año, la formación bruta de capital aumentaba al 13,5% y la productividad de nuestra economía crecía al 2,2% anual».
«Desgraciadamente, a partir del 98 las cosas cambiaron, y para mal. Ese año iniciamos un largo período de 12 años de vacas flacas. Nuestra tasa de crecimiento se redujo a menos de la mitad, quedando por debajo del promedio mundial. La creación de empleos cayó a sólo 109 mil por año. El crecimiento de la formación bruta de capital se derrumbó a un tercio. Y en los últimos cuatro años, la productividad, en lugar de crecer, se contrajo, pasando a ser un lastre en vez de un motor del crecimiento. De mantenerse esta tendencia, la meta de alcanzar el desarrollo se postergaría hasta el 2030».
«Llegó el momento de recuperar el tiempo perdido y poner a Chile nuevamente en la senda del progreso sólido, sostenido y sustentable, no sólo en lo material, sino también en lo espiritual porque eso es progresismo».
Fuente / El Mercurio