(Diario Financiero) La creación de un Fondo de Reconversión e Inversión de Desarrollo Regional fue uno de los únicos aspectos del proyecto que modifica el royalty minero, que fue aprobado por una amplia mayoría, la semana pasada, en la Cámara de Diputados.
El contundente respaldo que recibió la iniciativa -96 votos a favor, 6 en contra y 3 abstenciones- contrastó con la estrecha votación que recibió el resto del articulado del proyecto, que fue ratificado por un voto de diferencia (56 contra 55).
Y es que la medida, que fue incluida en una indicación introducida a última hora por el gobierno y tras una serie de arduas negociaciones con los parlamentarios de la bancada independiente-PRI, se transformó en una demanda transversal de los parlamentarios tanto del oficialismo como de la oposición.
De hecho, desde la misma Concertación anunciaban que si bien iban a rechazar el resto de los artículos del texto, no se podían negar a aprobar recursos para su región puesto que «no tendrían argumentos para presentarse ante su electorado», reconocían en los pasillos. Y así fue.
El fondo, que tendrá un carácter permanente, será alimentado con US$ 100 millones anuales provenientes del royalty, durante los próximos 4 años. De ahí en adelante la asignación de los recursos se hará vía presupuestaria y quedará a criterio del gobierno de turno.
Los montos se distribuirán en un tercio a las regiones mineras y los otros dos tercios a las restantes regiones. Además, el destino de los recursos será definido a nivel local, a través de los respectivos Gobiernos Regionales.
Este nuevo fondo, además, se diferencia del Fondo de Innovación para la Competitividad que se creó años atrás, también con los recursos del royalty, pero que en los hechos y según varios parlamentarios, no ha tenido los resultados esperados. Es que el instrumento aún no se ha aprobado por ley -su tramitación está pendiente en el Senado- por lo que los recursos terminan adminitrándose de manera centralizada sin contar con la opinión de las regiones. Además, sólo se financian proyectos de innovación, y muchas regiones requieren recursos para obras de desarrollo e infraestructura.
La prueba decisiva
Con todo, si bien el proyecto de royalty del gobierno logró sortear una primera prueba en la Cámara de Diputados, todavía resta que se discuta en el Senado, donde la iniciativa deberá enfrentar su etapa decisiva para convertirse en ley.
Y es que en la Cámara Alta, la Concertación cuenta con la mayoría (20 contra 18). Ello, eso sí, si el bloque de oposición logra mantener en el redil al DC Hosaín Sabag, quien en materias como los cambios a la ley antiterrorista y otras, ha dado muestras de no tener complejos en alinearse con el gobierno.
De ahí que el Ejecutivo deberá intensificar sus gestiones para lograr el apoyo del DC, y otro más, por lo que no se descarta que flexibilice en algunos puntos.
Fuente / Diario Financiero