Existe una máxima de los ciclos de precio en la minería. «Cuando los precios bajan, también lo hacen los costos». Sin embargo, el acelerado ritmo al que éstos han crecido en Codelco hace dudar si la minera será capaz, o no, de adaptarse a un revés del mercado, aún cuando los analistas prevén que esto no sucederá en el corto plazo.
Para fabricar una libra de cobre, la minera estatal desembolsa US$ 1,92, lo que incluye todos los insumos, sueldos, energía y costos corporativos. Lejos aún de los casi US$ 4 a los que se comercializa el cobre en los últimos meses.
Aunque suele creerse que si el precio cae bajo este nivel la minera incurriría en pérdidas, en rigor esto no es tan así. ¿Por qué? La producción de molibdeno, ácido sulfúrico y otros subproductos -que resultan de la elaboración del cobre- otorgan un «colchón» que permite que el piso de precio para la minera sea su costo neto a cátodo (llamado C 3, y que en el caso de la estatal alcanza los US$ 1,16). Bajo ese nivel, la minera sí tendría pérdidas.
«Si el precio del cobre es menor al costo C3 (US$ 1,16), sabes con seguridad que Codelco pierde plata, ya que estás considerando el costo del cobre y el delta molibdeno», señala el director del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), Juan Carlos Guajardo.
En este escenario, varios costos bajarán. Pero, en el caso de Codelco, otros no lo harían y su efecto podría ser pernicioso para ella y, por ende, para el fisco, considerando que por ley la minera entrega todos sus excedentes al erario nacional.
«Cuando baje el precio, bajarán todos los costos relacionados con materiales, reactivos, explosivos, transporte, combustibles y lubricantes, y servicios. Estos costos han subido en exceso de 100% desde 2002», explica el director del Centro de Minería de la Universidad Católica, Gustavo Lagos.
Para el experto, el mayor riesgo que amenaza hoy a la compañía es una posible baja en el precio del molibdeno, que permitió reducir en 40% los costos del primer trimestre y que, a la vez, representó el 25% de los excedentes, que llegaron durante el primer cuarto del año a US$ 2.023 millones.
«Ese factor no es modificable por la empresa en el ciclo de bajos precios, salvo marginalmente, y su efecto en los costos será brutal», explica. También, según Lagos, hay un riesgo en los costos laborales, que hoy son altos en comparación con la industria, pero donde Codelco tiene un poco más de espacio para intervenir.
Mal augurio
Sin embargo, su análisis es pesimista. «Éstos representan un 20% de sus costos totales y están entre los más altos de la industria. Es improbable que la empresa logre contenerlos en el actual clima político (…) En suma, de continuar así las cosas, cuando baje el precio del cobre, Codelco estará entre los productores de mayores costos del mundo, será muy vulnerable y contribuirá exiguamente al país», añade.
Fuente / El Mercurio