(La Tercera) Con la decisión que tomó el gobierno argentino el pasado viernes, de ponerle fin al convenio de doble tributación con Chile, los más afectados serían los propios trasandinos o sus inversiones. Así lo afirman expertos tributaristas, quienes añaden que a partir del 1 de enero de 2013, tanto las empresas argentinas como los propios trasandinos deberán pagar impuestos en ambos países por las rentas percibidas.
En el caso de los chilenos, en cambio, sobre el convenio prevalece la Ley de Impuesto a la Renta, que permite descontar tributos que se han pagado en otro país.
“Mientras el convenio estaba en vigencia, las rentas que una persona residente en Chile recibía en Argentina sólo se tributaban allá. Y si un argentino recibía renta en Chile, se tributaban acá. Ahora operará la normativa interna chilena, es decir, que se reconocen créditos en Chile por los impuestos pagados en Argentina. Ese es el impuesto a la renta”, explicó Sandra Benedetto, socia del departamento Tax and Legal de PWC.
El socio de Tax & Legal de Deloitte, Pablo Vera, explicó que, tanto para las empresas como las personas, “la Ley de Renta chilena considera una medida unilateral de acreditación. Por lo tanto, independientemente de que no haya un tratado con Argentina, las inversiones chilenas en Argentina, localmente pueden acreditar los impuestos pagados allá”.
El caso argentino
En Argentina, la legislación es distinta, pues los trasandinos ahora deberían tributar en ambos países.
Rodolfo Canese, de KMPG Argentina, sostuvo que producto de la renuncia al convenio, las rentas de los trabajadores e inversionistas argentinos -que tengan bonos o títulos en el extranjero- comenzarían a gravarse tanto en Chile, como en Argentina.
El convenio de doble tributación entre Chile y Argentina se firmó en 1976, bajo las leyes tributarias de la época. Ambos países lo ratificaron el 2003, pero actualmente, de los 26 convenios vigentes, este era el único que no se regía por los estándares de la Ocde.
Según Canese, en su país ha trascendido que el gobierno tendría la intención de ratificar el acuerdo bajo los criterios de la Ocde.
La visión de los gremios
Para el empresariado chileno, la noticia fue sorpresiva, y coincide en que los efectos dependerán de las condiciones de cada empresa. Sin embargo, al interior de los sectores consideran difícil que el gobierno local logre revertir este tipo de políticas.
Andrés Concha, presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), señaló que “dependiendo del caso, podría haber un desincentivo a los inversionistas”. Además, destaca que la decisión de invertir considera un horizonte de largo plazo, y confía en que el gobierno chileno “siempre va a estar dispuesto a buscar caminos para eliminar sesgos de doble tributación”.
Más enfático, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Carlos Eugenio Jorquiera, calificó la medida como “un autogol para ellos”. Afirmó que no hay tanto perjuicio para Chile, salvo para las inversiones actualmente existentes en Argentina.
El líder del comercio adelanta que se encuentran preparando un catastro para ver el efecto de la medida en las empresas con presencia en el país transandino.
Roberto Fantuzzi, presidente de Asexma, aseguró que Argentina es la “nueva Grecia”, y coincide con el resto de los gremios en optar por la vía diplomática.
Fuente / La Tercera