Hay coincidencia entre los analistas del mercado que el alto precio de algunos metales -entre ellos el cobre- debería mantenerse alto, en especial porque la demanda de los países emergentes se mantendría constante al mediano plazo, sumado a una serie de problemas en la oferta de estos commodities y un alza de sus precios de producción.
«En el fondo, hay temas estructurales de la industria como mayores costos de energía, que están haciendo que se traspase el mayor costo de producción a precio, lo que está manteniendo estos commodities en niveles históricamente altos», explica Felipe Mercado, analista de Santander GBM. Argumenta que se trataría de un tema fundamental que no tiene que ver con especulación.
Si bien será difícil ver incrementos de 20%, 30% o 65% como se dio en el caso del hierro un par de meses atrás, al menos hay una sensación en el mercado de que lo niveles seguirían estables y creciendo en el margen en una perspectiva de mediano a corto plazo. «O sea un año, incluso un año y medio», asegura Mercado.
El analista de Santander GBM dice que el alza de los commodities puede ser relacionada estrechamente con el precio del petróleo, insumo clave para casi todas las industrias. «Por ejemplo, en el caso de CAP, si gran parte de la energía que se está produciendo en Chile dependiera del petróleo, éste le pegaría a la producción de pellets», explica.
El factor China
Juan José Ponce, analista de commodities de LarraínVial, coincide con Mercado en que al escoger una materia prima que seguiría con precios altos, elige commodities con problemas de mercado. «En el caso del cobre, el hierro, el carbón y el acero, y en muchos otros, estamos viendo problemas de oferta», asegura, y explica que alrededor del 50% del mineral de hierro que se transa en el mundo (excluyendo la producción interna del gigante oriental) es consumido por China, en donde las calidades de este mineral son cada vez más bajas y los depósitos presentan complicaciones, «por eso Beijing importa tanto», agrega Ponce. Benjamín González, de Fit Research, explica que los metales que se ocupan en infraestructura han seguido su escalada, lo que se nota en los metales de acero y hierro «que están con un boom aproximado del 70%, porque en la economía emergente se necesitan éstos para este desarrollo primario. Lo mismo pasa con el cobre», asegura.
Fuente / El Mercurio