Escondida busca adelantar negociación colectiva prevista para diciembre

La semana pasada, la firma inició los contactos con sindicatos que representan a cerca de 2 mil trabajadores. La minera busca evitar negociar en época de elecciones y mejorar su posición en las tratativas con los empleados de su otra minera: Spence.

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(La Tercera) El grupo BHP Billiton está intentando adelantar la negociación colectiva con el sindicato de Minera Escondida, la mayor mina de cobre del mundo, con una producción de 997 mil toneladas de cobre en 2008.

Aunque el contrato colectivo de Escondida termina el próximo 5 de diciembre, fuentes del sector minero aseguraron que la administración de la compañía tomó contacto con el sindicato que preside Zeiso Mercado a mediados de la semana pasada, con el objetivo de explorar si los trabajadores estaban abiertos a negociar el adelantamiento de la negociación.

Las conversaciones están en una etapa preliminar, indican las fuentes, y tendrían como referencia la negociación colectiva de 2006. En esa ocasión, el sindicato logró importantes beneficios, pero debió asumir los costos de los 25 días que sus 2.000 trabajadores estuvieron en huelga, con los descuentos por jornadas no trabajadas. Eso, por trabajador, implicó sobre tres veces un sueldomensual. Si bien Mercado no admitió acercamientos con la empresa, dos fuentes del sector dijeron que hay contactos, los que seguirán hasta la próxima semana. Si no avanzan las tratativas, se esperará la negociación reglada que corresponde realizar en diciembre.

Nuevo escenario
La apuesta de BHP, de concretarse, implicaría un gran cambio de escenario, considerando que, hasta ahora, lo que ocurriera en Minera Spence estaba siendo considerado como la referencia que tendría la negociación de Escondida y, eventualmente, otras mineras, ya que es la primera negociación colectiva de una serie que se concretará en los próximos meses.

Con los trabajadores de Spence BHP está en el período de buenos oficios -con la intermediación de la Inspección del Trabajo-, que termina mañana en la noche. El vocero y dirigente del sindicato, Francisco Aravena, dijo anoche que los operarios de Spence rechazarían la nueva oferta y que mantienen su plan de ir a una huelga esta semana. “La oferta no satisface las expectativas de las bases. Las conversaciones continúan y esperamos otra oferta antes de que terminen los buenos oficios”, acotó.

Para Escondida, adelantar la negociación tiene mucho sentido. Por un lado, se aleja de la álgida recta final de la elección presidencial del 13 de diciembre. Además, le permitiría poner un techo a los pedidos en la negociación de Spence, que podían estar sobreponderados, al ser la primera de la serie de negociaciones que viene en las mineras y la primera de tal empresa en su período de producción.

Desde la óptica de los trabajadores del sindicato de Escondida, una negociación anticipada podría ahorrarles el desgaste que les implicó la de 2006.

Pero la negociación adelantada podría conllevar efectos para el resto de la industria, sobre todo para Codelco, que tiene negociaciones colectivas pendientes para los próximos meses en sus divisiones Codelco Norte, Radomiro Tomic y Andina. En esta última división de Codelco -cuyo primer vencimiento de contrato es el 30 de noviembre- la estatal intentó adelantar la negociación, poniendo una oferta de $ 7 millones sobre la mesa. Sin embargo, la semana pasada los trabajadores de la estatal rechazaron la propuesta. Según fuentes ligadas a los sindicatos, en ese proceso primaron otros aspectos que los operarios deseaban más allá del bono.

La complicada huelga de 2006
La última negociación colectiva no fue fácil. Las duras conversaciones derivaron en una huelga de 25 días. El efecto en menor producción superó los US$ 200 millones y los trabajadores no recibieron sueldo durante el paro. La negociación comenzó el 21 de junio de 2006. Los más de 2 mil trabajadores pidieron bonos por $ 16 millones líquidos y un reajuste salarial de 13%. Por su parte, la empresa ofreció $ 4,5 millones en bonos y un reajuste de 3%.

Como no hubo acuerdo, el 7 de agosto comenzó la paralización total, luego del rechazo de una oferta de $ 8,5 millones en bonos y un reajuste de 3%. El 18 de agosto, los trabajadores bloquearon el camino debido a los escasos avances y Escondida detuvo totalmente la producción.

El gobierno decidió mediar en el conflicto. La compañía lanzó ofertas individuales, luego que el sindicato
no aceptara dos ofertas a tres y cuatro años. El 30 de agosto se logró un acuerdo entre las partes, que incluyó un bono histórico líquido de $ 9 millones y un reajuste de 5% real de los sueldos, entre otros beneficios.

Fuente / La Tercera

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