Los conflictos generados por el polémico royalty están próximos a quedar en el pasado. Ayer el gobierno envió al Congreso un proyecto aclaratorio que corrige los errores de la ley original, los que permitieron a la minera privada más grande del país, Escondida, no cancelar ese gravamen que se comenzó a cobrar este año. Si la minera no paga el royalty, la recaudación total se reduce en US$ 50 millones anuales. El Ejecutivo presentó una fórmula que ofrece a Escondida pagar un royalty de 4% en los próximos 12 años, tal como está operando el resto del sector.
«De acuerdo a este proyecto de ley, Escondida pagará el royalty. Este no es un resultado óptimo, pero es una salida que cierra el debate tributario minero que tanto daño ha causado. BHP Billiton y Escondida tienen un compromiso de largo plazo con Chile y la II Región y por lo tanto nuestra responsabilidad es apoyar las soluciones y no los problemas», dijo al diario La Tercera Diego Hernández, presidente de la división de metales base de BHP Billiton.
El proyecto del gobierno establece un mecanismo que permite devolver el royalty que paga la empresa a los inversionistas sujetos a la invariabilidad tributaria. Esto, a través de un crédito que es proporcional a la participación del inversionista en las utilidades de la minera. Además, quienes no estén sujetos a la invariabilidad tributaria pagarán el royalty.
El ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre aseguró que «estamos introduciendo esta ley para plantear un procedimiento legal a través del cual se le devuelve el royalty al socio, no porque fuera imposible hacerlo por la vía administrativa, sino porque nos parece que cuando se trata de contratos-ley es mejor que esto quede sancionado por ley».
Este aspecto es clave, porque la ley vigente exime del pago del impuesto a todas las empresas que tengan al menos un accionista que no haya renunciado a la invariabilidad.
En el caso de Escondida, dos de los cuatro socios, Jeco y el IFC -brazo de inversiones del Banco Mundial- que poseen el 12,5% de la propiedad, siguen sujetos a ese beneficio y, por tanto pagan una tasa de 42%. En cambio, los principales socios BHP Billiton (57%) y Río Tinto (30%) ya habían renunciado a ese beneficio y quedaron sujetos a una tasa de 35% que no incluye el royalty.
Esa situación no estaba prevista por el gobierno. La idea del Ministerio de Hacienda era que al 30 de noviembre de 2005 todas las empresas renunciaran a la invariabilidad tributaria para quedar afectas a una tasa de 35% y el pago del royalty de 4%. A cambio, se les ofreció que estas condiciones se mantenían por los próximos 12 años y un pago gradual de ese impuesto específico. La ley vigente también da la posibilidad a las empresas de volver a usar la depreciación acelerada -beneficio que fue derogado en 2001 para el impuesto adicional- por un plazo de dos años. Si bien Escondida quedó fuera de esos beneficios, porque parte de sus accionistas decidieron seguir bajo un régimen de invariabilidad tributaria, el proyecto que se comenzó a tramitar en la Cámara de Diputados da como plazo el 30 de junio para que Minera Escondida pueda optar a esas compensaciones.
Un incentivo adicional que se incluyó fue la posibilidad de descontar de ese gravamen parte del pago de intereses asociado a las deudas que tiene la empresa. Son unos US$ 2 a US$ 3 millones al año que se puede ahorrar. Para acceder a ese beneficio, Jeco y el IFC deben renunciar a la invariabilidad tributaria y a la posibilidad de usar la depreciación acelerada por los próximos dos años.
Aunque este último mecanismo podía implicar ahorros en el pago de impuestos en Chile por unos US$ 250 millones, trascendió que Jeco y el IFC renunciarán a la invariabilidad. Si usan la depreciación acelerada, necesariamente debían efectuar una reestructuración tributaria en el exterior que no era deseada por los socios de Escondida.
Rápida tramitación
En el gobierno prevén que la tramitación del proyecto será rápida. Ayer el texto fue aprobado por la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y hoy será votado por el pleno de la Cámara Baja y en la tarde pasaría al Senado. La oposición no está en contra del texto. El diputado UDI Julio Dittborn, indicó que «no vamos a votar en contra, porque reconocemos que en el fondo no es malo lo que está planteando el gobierno en la perspectiva de hacer que todas las empresas paguen este royalty».
Fuente / La Tercera