-Se dice que asistimos a un punto de inflexión en el alza del crudo ¿Comparte esa apreciación?
-Hay algunos elementos que afectan ese pronóstico. El Senado norteamericano está intentando acotar el mercado de futuros, en cuya bolsa subieron los depósitos que exigen a los compradores, lo que detuvo la especulación causando una liquidación de contratos. Entonces, hay estimaciones respecto de un menor consumo, pero no tengo claro que ello esté ocurriendo. En números generales, se están produciendo 86 millones de barriles diarios y se están consumiendo 88 millones. Ahora, si en realidad el precio estuvo lo suficientemente alto para detener la demanda, podría haber una reducción algo más sostenida en su cotización, pero no estoy convencido de eso. Creo que responde más a una situación transitoria.
-Algunos agentes advierten que los inversionistas podrían estar cambiando sus carteras desde los commodities a otras opciones ¿Ello podría frenar el rally de las materias primas?
-Es posible, pero no lo veo como el escenario más probable. Hablamos de un mercado bastante inestable, con ciclos extensos. Es mucho más fácil incrementar, por ejemplo, la oferta de granos que de crudo, por lo que los valores varían de modo distinto. Eso sí, hay un cambio en la psicología en los especuladores, quienes no están ganando en los niveles de hace algunos meses.
-¿Y qué proyecta para el cobre?
-Preveo que se mantendrá en los precios actuales, y desestimo el temor de que tengamos una caída en lo sucesivo. Hay quienes hablan de que se acabó la fiesta de los commodities para América Latina. Yo pienso que aún queda un tiempo más de bonanza en este plano. Para China, sigue siendo mucho más atractivo comprar cobre que dólares y necesitarán el metal cuando retomen la actividad productiva tras las Olimpíadas; lo requerirán tarde o temprano.
-¿Qué rol juegan las elecciones presidenciales estadounidenses en esta materia?
-Tiene incidencia directa. Las elecciones que se avecinan serán muy duras, mucho más fuertes y complicadas de lo que sucede en Chile. Si las petroleras consiguen poner al republicano John McCain en la Casa Blanca, al día siguiente volverán a elevar los precios para terminar 2008 en torno a los US$140 el barril, y si triunfa el demócrata Barack Obama, quién ya ha amenazado con un impuesto especial sobre las ganancias extraordinarias de estas compañías, estimo que se mantendrá en rangos de US$120 el barril.
-¿Qué insumo podría descender con mayor fuerza en lo que resta del año?
-Puede ser el maíz, producto que estuvo muy arriba tras las inundaciones del río Mississippi. Superado aquello, su cotización viene retrocediendo de manera importante y podría seguir haciéndolo, conforme se están normalizando las cosechas. Lo mismo está ocurriendo con el trigo. Ambas valorizaciones podrían disminuir en un 50%.
DOLAR Y TASAS
-¿Y qué perspectivas tiene para el dólar?
-Hemos observado un rebote en las últimas semanas. Quienes estaban comprando euros se dieron cuenta que Europa también está en un estancamiento. Tenemos un dólar subiendo, el oro y el crudo cayendo, pero, insisto, es muy temprano para hablar de cambios drásticos en la trayectoria.
-¿Podemos esperar un ajuste importante en la tasa de interés estadounidense?
-Los futuros de los contratos federales dan cuenta de expectativas en ese plano, sobre todo aquellos a 30 días, y francamente no se está esperando una subida en los tipos sino hasta después de las elecciones, recién en enero o febrero, a 2,25% y otra corrección a mayo.
Fuente / Estrategia