(El Mercurio) La tarde del miércoles en un cerro ubicado en la parte posterior de la mina San José, el equipo de rescate comenzó las primeras pruebas de la cápsula Fénix, que llevará a la superficie a los 33 mineros atrapados.
Con una grúa, y un tubo de 12 metros de largo que rodeará los ductos hechos con las perforadoras, se hizo una simulación de la bajada de la cabina. «Queríamos ver cómo se deslizaba por el interior del tubo. Obtuvimos un muy buen resultado», dijo René Aguilar, subjefe de los rescatistas.
Con estas «pruebas en seco» se testeó la amortiguación de las ruedas laterales y que la jaula quede bien centrada dentro del tubo. Así, los ejercicios buscan evitar algún imprevisto que pueda retrasar o impedir la salida del grupo.
Si se presentan problemas, los rescatistas informarán a los técnicos de Asmar para que realicen modificaciones a las otras dos cápsulas que están fabricando y que deberían llegar a la mina a mediados de la próxima semana. De hecho, el equipo ya pidió que se cambie la manilla externa de la cabina, para hacer más fácil su uso.
Las pruebas continuarán todos los días, sumándose a los análisis que se realizan con un soft-ware especialmente acondicionado para esto y los tests que se harán antes del rescate. Estos últimos consistirán en meter las jaulas en el ducto y llegar hasta los 300 y 500 metros.
Además, Cristián Barra, el asesor del Ministerio del Interior, indicó que el Ejército y la FACh iniciaron pruebas de los tiempos de viaje de los helicópteros que se usarán para el salvataje. De hecho, tanto la tarde del miércoles como ayer en la mañana fue posible ver aeronaves sobrevolando el yacimiento.
Fuente/ El Mercurio