La restricción de compra de material de desmonte y llampo, a partir del próximo 30 de marzo, anunció la Empresa Nacional de Minería, Enami, a través de su planta de Panulcilllo, situada en las afueras de Ovalle, en la provincia de El Limarí.
La empresa informó que de acuerdo a su Reglamento de Compra, este tipo de adquisiciones sólo realiza durante períodos extraordinarios como fue cuando el precio del cobre estuvo considerablemente bajo. En la actualidad, tales compras no se justificarían, dado los excelentes valores de la libra de cobre en los mercados internacionales, la que en promedio es de US$2,30.
Ante la medida, dirigentes de los pirquineros de las comunas de Punitaqui y Combarbalá anunciaron una verdadera crisis en el sector de la pequeña minería de la provincia de Limarí.
Israel Valdivia, presidente de la Asociación Minera de Punitaqui, precisó que los pequeños mineros en Punitaqui, tanto pasivos como activos, alcanzan a las 130, «los que están muy preocupados de buscar una fórmula que permita dar solución a este tema, ya que significará una reducción de un 50% menos en los ingresos».
Valdivia aseguró que «todos los pirquineros de la provincia se verían afectados por esta situación, que es muy injusta porque fuimos nosotros quienes, en los tiempos malos de la minería, estuvimos amparando a la planta y vendiendo productos».
Lautaro Rojas Cortés, presidente de la Asociación Minera de Combarbalá, afirmó que la restricción «nos perjudicará enormemente porque la mayoría de esta zona extrae el llampo desde los terrenos blandos, mientras que desmontes todavía existen bastantes».
Rojas relató que «siempre el pirquinero ha trabajado para vender material de mejor ley y así poder subsistir, pero ahora como los precios han mejorado, el material que él mismo ha extraído con anterioridad, y que se conoce como desmonte, ahora por fin es comercial y rentable, porque se economiza, por lo menos, la extracción y el explosivo».
Dijo que la medida sólo favorece a los grandes productores, “los que como tienen recursos económicos, llevan una máquina retroexcavadora y descargan el material de desmontes, entregando cantidades diez veces superiores a la que entrega el pequeño minero».
Fuente/MCH