Un mal pronóstico para la principal exportación de Chile tiene el jefe de metales de JPMorgan Securities en Londres, Jon Bergtheil. “Nuestros pronósticos apuntan a que el cobre terminará el año cerca del nivel de US$ 3,53 por libra, lo que no es una baja demasiado importante respecto a los actuales precios. Sin embargo, el primer trimestre de 2009 bajaría a US$ 3,40 y el segundo, a US$ 3,17. Para el próximo año debería caer hasta US$ 2,72”, sostiene.
A su juicio, el gran problema del cobre es que el níquel, zinc y plomo ya han caído cerca de 50% desde los máximos niveles que han alcanzado, “por lo que hay bastante presión en la canasta de metales base en general”. En ese sentido, el experto sostiene que el cobre puede ignorar esta presión sólo mientras el dólar se siga debilitando, “ya que fue la moneda estadounidense la que recientemente llevó al metal rojo de vuelta a su máximo de US$ 4 por libra”.
“Desafortunadamente, después de descender desde 2002 hasta 2007, ayudando al cobre al alza en el largo plazo en el mercado, el dólar no ha logrado caer más en los últimos meses, y hoy está estabilizándose e incluso subiendo”, destaca.
Según Bergtheil, la debilidad de las principales economías del mundo, como Estados Unidos, los países europeos y Japón, ha afectado su demanda por cobre, a lo que se suman problemas económicos en Corea del Sur y Taiwán. “Considerando todo eso, diría que hay una probabilidad de 75% de que ya hayamos visto el mayor nivel que el precio del cobre alcanzará durante la presente década”, concluye.
Fuente / Diario Financiero