(OPI Santa Cruz) Una noticia ciertamente alentadora puso en los grabadores de los periodistas el actual Secretario de Estado de Minería de la provincia Oscar Vera. Habló de contratar personal técnico y profesional para realizar los controles mineros en materia medioambiental y seguridad. Sin embargo, persisten algunas dudas sobre su discurso y aquí lo analizamos
El Secretario de Estado de Minería de la provincia Oscar Vera dijo en rueda de prensa que se encuentra trabajando en el fortalecimiento institucional y que en los cuatro meses que lleva al frente del ente trabaja para lograr la capacitación del personal.
Al respecto resaltó “en el corto plazo, vamos a tener jornadas de formación en todo lo que tenga que ver con temas administrativos e informáticos, y en el largo plazo, vamos avanzar con capacitaciones para mejorar el contralor ambiental en emprendimientos mineros, abarcando temas como cumbreras, diques de cola, plantas de proceso y plantas de industrialización de metales”.
La observación siempre crítica que hacemos a estas cuestiones que tienen que ver con el aspecto de control a las empresas mineras y petroleras, nos lleva a encontrar en los dichos del funcionario un lunar que nos hace desconfiar de la efectividad del programa, al menos, intentamos que el mismo sea superador y no se constituya en una de las tantas promesas que desde el gobierno se hacen en esta materia que como siempre quedan solo en deseos.
No es muy afortunada la frase que incluyó Vera cuando señaló que “a largo plazo” se va a avanzar en las capacitaciones para mejorar el control ambiental de los emprendimientos mineros, que es básicamente lo más importante (además de las pobres regalías que tributa) que debe hacer el Estado.
La pregunta es ¿Cuánto es en tiempo ese “largo plazo” del que habla Vera?. Sinceramente así como está armado el orden de prioridades de la Secretaría de Minería, todo nos mueve a pensar que poco o nada va a cambiar de lo que hemos visto y dicho en todo este tiempo.
También destacó que “parte de esta tarea de Fortalecimiento institucional son las modificaciones que se están llevando adelante en el edificio de la Secretaria de Estado de Minería, una infraestructura que se está dejando en las mejores condiciones para poder ejercer las tareas de contralor, administrativas y de concesión minera”.
En esta parte del discurso Vera entra en otro vericueto del argumento falso: creer que tener mejor el edificio, cambiar las sillas, gastar grandes sumas de dinero para remodelar oficinas, es signo de eficiencia. No, como tampoco lo ha sido el cambio de rango del organismo. No es un problema de títulos, competencias o lugar físico para atender a las empresas o colgar las carpetas: es voluntad de hacer la tarea en el terreno, fiscalizar con seriedad, alejarse de los amiguismos y las transas, realizar un trabajo transparente y efectivo que proteja ciertamente el recurso natural y no se diluya todo en palabras e intenciones sobreactuadas.
“Además –comentó- estamos analizando la contratación de personal técnico y profesional para cumplir las tareas de contralor, porque el cambio de rango implica que este organismo tiene que estar a la altura de lo que implica la actividad minera hoy en Santa Cruz, donde debemos fortalecer nuestra acción de control y de concesión” (aplausos).
Como remate de un discurso para vender promesas, es realmente impecable; sin embargo debemos ser sinceros y decir que suena más a una alocución ante un auditorio ávido de escuchar buenas noticias, que a un proyecto con realización comprobable en el corto tiempo; inclusive, si uno se remite al párrafo anterior el mismo Vera señaló que la cuestión ambiental se resolverá a largo plazo.
Es muy difícil creer que el Estado tome realmente con seriedad las riendas del control efectivo de las mineras, dado que hasta el momento ese control no existió y con lo expresado por el Secretario de Minería en esta oportunidad quedan perfectamente avalados nuestros informes cuando decíamos una y otra vez que los yacimientos no son controlados por policías mineros y de hecho el único que realizó la tarea era solventado por las propias empresas.
Creemos que esta iniciativa del gobierno viene de la mano de lo mediático que se ha hecho el tema medio ambiental a partir de tantos informes que hemos producido y que han dejado en evidencia que las empresas solo buscan explotar los minerales en tiempos cortos, sin ocuparse del pasivo que provocan. Enhorabuena si al menos el esfuerzo de difundir lo que se oculta a la vista de la opinión pública ha obligado a las autoridades y a las empresas a modificar su actitud.
Pero en esta como en otras cosas, no solo basta ejercer el poder de la palabra, sino es necesario mostrar en los hechos la concreción de los objetivos ideales que se proponen desde tan cuidados y promisorios discursos.
Fuente / OPI Santa Cruz