No es novedad que la gran minería nos sorprenda y nos entregue cifras muy positivas en cuanto a producción y montos de inversión, mientras que la pequeña abastece de importantes fuentes laborales en distintas zonas del país. No obstante, hay un sector que con un bajo perfil ha ganado cada vez más espacio dentro de las actividades económicas de la región: La mediana minería.
Este sector, que se constituye principalmente de capitales nacionales, ha dado saltos significativos en términos de producción, ya que en el lapso del 2001 al 2007 facturó US$2.300 millones con un crecimiento de 10,8%. Mención aparte son las 34 mil toneladas de cobre que se obtuvieron el año pasado, las que si bien son una mínima parte de la producción total (5.600 millones de toneladas), involucra a un número importante de personas.
Claudio Didier, administrador de la planta San Lorenzo de la minera San Gerónimo, aseveró que la actividad en la región ocupa personal técnico y profesional cercano a las 12 mil personas, las que representan un 45% de toda la mano de obra nacional (29 mil).
NUEVAS TECNOLOGíAS. Uno de los aspectos que caracteriza a la mediana minería, tiene que ver con el constante dinamismo de sus procesos de explotación de mineral. Prueba de ello son la apertura de nuevos mercados y una fuerte competitividad que han conseguido fuera del territorio nacional, gracias al valor agregado que le han asignado a su materia prima. Tal es el caso de la planta de sulfatos de cobre que tiene San Gerónimo en la localidad de Lambert, a 20 kilómetros al oeste de La Serena y donde actualmente producen 680 toneladas mensuales, aunque para este año tienen proyectado expandirse hasta las 800 toneladas cada treinta días.
El gerente de la Corporación Minera de Coquimbo, Mauricio Gómez, destacó los 1.600 operarios que emplean las seis compañías medianas de la zona, lo que ha implicado que desde esa base se innove hacia nuevas metas.
Fuente / Diario El Día