(Diario El Día) La sequía ha afectado considerablemente los embalses de la Región de Coquimbo, los cuales en su gran mayoría se encuentran en los niveles más bajos registrados en años.
En medio de la crisis hídrica que vive la región y frente a un año que se prevé con escasas precipitaciones, el martes 30 de abril el Consejo Regional encabezado por el intendente Mario Burlé a fin de maximizar los recursos en esta materia, se reunió durante una jornada completa con regantes y agricultores de la región.
Uno de los objetivos de la reunión fue recoger las necesidades de los principales afectados por la sequía, entre ellos las asociaciones de canalistas y juntas de vigilancia. Para generar en conjunto una cartera de proyectos que tienda a abordar de manera certera la emergencia, y con ello reformular el presupuesto FNDR 2013 en esta dirección.
Según indicó el presidente de la Comisión de Presupuesto del CORE, Miguel Ángel Rebolledo, “hay que redestinar los recursos, lo que es un desastre para la región y como Consejo Regional no podemos permanecer indiferentes, nos preocupa la indolencia de Santiago frente a la catástrofe que está viviendo la región”.
Por ello, el énfasis de la reunión estuvo en la metodología a utilizar y en la necesidad imperiosa de declarar a la región como zona de escasez hídrica, ya que los instrumentos legales que otorga esta categorización permitiría al Gobierno Regional intervenir cuencas y desarrollar proyectos propios de los regantes, como, por ejemplo, levantar aguas subterráneas.
Si bien la solución pareciera estar en elevar las aguas subterráneas, según indicó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, este lunes 29 de abril en Illapel, de acuerdo al criterio técnico la región aún no presenta las condiciones para decretar zona de escasez, por ello hasta el momento sólo ha sido declarada zona de catástrofe y zona de emergencia agrícola.
Las razones para reformular
El CORE en su última sesión esgrimió las razones para construir una nueva propuesta tras la decisión de reformular el presupuesto 2013, entre ellas que el presupuesto no daba cuenta de la crisis hídrica, que las medidas de mitigación como el bombardeo de nubes eran insuficientes, los niveles históricos que presentan los embalses, así como que el FNDR es el único instrumento con el que cuenta la región para su desarrollo.
Por ello, en esa ocasión se determinó que el presupuesto presentado el intendente Mario Burlé, requería una reorientación para primeramente enfrentar la emergencia hídrica, ya que abarcaba proyectos para las tres provincias de la región por un monto superior a los 10 mil millones de pesos, sin proponer soluciones de fondo para la sequía.
Problemática social
La relevancia de la agricultura como sector económico fue uno de los planteamientos presentados ante el CORE, con exportaciones que generan ventas por 726 millones de dólares entre exportaciones agrícolas (USD 476 millones) y de producción pisquera (USD 250 millones). Junto con ello, la generación de 50 mil puestos de trabajo; además de tributaciones que superan los 200 millones de dólares entre los aportes de la agroindustria y fruticultura.
Indicadores que se verían mermados con la escasez hídrica proyectada para la región en 2013, constituyendo pérdidas socioeconómicas en alrededor del 60% de las ventas de la producción y unos 20.000 puestos de trabajo. Sin contar las pérdidas patrimoniales agrícolas esperadas para la región, que podrían tener una magnitud de 325 millones de dólares producto de las pérdidas de plantaciones que afectan a 25 mil hectáreas, y teniendo en cuenta que el embalse La Paloma acaba de entregar el último turno de riego.
Propuestas de emergencia
Entre las propuestas de emergencia se mencionó la explotación de recursos hídricos subterráneos en las tres cuencas regionales, el revestimiento intensivo de sistemas de canales con geomembranas y la generación de programas de construcción intensiva de microtranques prediales e intraprediales.
Destacando que la propuesta respecto a la explotación de aguas subterráneas propende el uso de pozos sólo en situaciones de emergencia, ya que explotarlos a largo plazo iría en contra de los criterios de sustentabilidad propuesta por la Dirección General de Aguas. “Esta propuesta se aboca estrictamente en aplacar los efectos más graves que hoy tiene la región, haciendo pozos profundos habilitados a través de equipos generadores que después puedan ser retirados, ya que no se pretende la permanencia de aprovechamiento total sino sólo como emergencia” indicó Ignacio Millet, presidente de la Asociación de Canalistas del Río Illapel.
Estudios específicos
Otra de las propuestas es la realización de estudios hidrogeológicos pormenorizados como la medición a través de electrones al suelo que permita hacer una simulación de cómo es el subsuelo, ya que nunca ha sido medido en forma global sino sólo de forma teórica, “se ha pedido en muchas ocasiones que se realice un estudio pormenorizado de las cuencas que involucre a todas, actualmente la DGA sólo ha realizado evaluaciones por cuencas, que ocupan modelos de simulación matemático, generando incertezas ya que no se ocupan variables de terrenos, son sólo estudios teóricos”, concluyó Ignacio Millet.
Cifras decidoras
De hecho, los datos entregados por Ignacio Millet, presidente de la Asociación de Canalistas del Río Illapel y miembro de la Sociedad Agrícola del Norte, demuestran que hoy la región cuenta sólo con un 2,3% del volumen total embalsable. Mientras que la disponibilidad por embalse en cada cuenca muestra cifras positivas sólo en Elqui.
-Elqui: Puclaro 0% – La Laguna 48%
-Limarí: La Paloma 0% – Recoleta 0% – Cogotí 0%
-Choapa: El Bato 1% – Corrales 20%
Según Millet estas cifras indican que La Laguna es el único embalse de cabecera que tiene la cuenca de Elqui, por ello insta al Gobierno Regional a generar estrategias a largo plazo para enfrentar la crisis, “la política del Gobierno debe ser a largo plazo, porque los embalses no sólo deben estar en las áreas de riego, sino que estar en las cabeceras de las cuencas para poder trasvasijar a los embalses de riego” recalcó el presidente de la Asociación de Canalistas del Río Illapel.
Fuente / Diario El Día