(La Tercera) Reducir los tiempos de tramitación y otorgar mayor certeza jurídica. Esos son los ejes de las nuevas medidas que el Ejecutivo incorporará a la Agenda Impulso Competitivo antes de que termine el año, mediante las cuales busca destrabar proyectos de inversión.
Así lo aseguró Joanna Davidovich, directora de la Oficina de Competitividad del Ministerio de Economía, ente coordinador de la agenda que hoy contiene 60 medidas concernientes a distintas áreas. Según precisó, actualmente el stock de proyectos de inversión en carpeta se acerca a los US$ 120 mil millones.
“Estamos trabajando en ver cómo destrabar los proyectos de inversión. En eso se enfocarán las nuevas medidas. Aunque no estarán pensadas únicamente para las inversiones en energía, sí se está avanzando en muchas áreas para destrabar proyectos de generación y de transmisión”, señaló Davidovich.
Explicó que el diagnóstico con que trabajan detectó que en el caso de los proyectos de energía se requieren cerca de 60 permisos sectoriales. Algunos tienen tiempos de tramitación superiores a 100 días o incluso “un par de años”. Además, parte de ellos son prerrequisito de otros o requieren consultas a diversos organismos y no tienen plazos legales definidos. “Hay proyectos mineros que tienen que obtener más de 200 permisos ”, añadió.
Fin a “cuellos de botella”
Por eso, adelantó que las nuevas medidas se enfocarán en terminar con los “cuellos de botella” que demoran la tramitación -acortando los trámites- y en perfeccionar la reglamentación con el objetivo de generar mayor “certeza jurídica”.
Davidovich sostuvo que este último punto se relaciona con la regulación de las actividades, las que implican obligaciones y deberes de las partes. Incluso dice que podrían significar la revisión de ciertos mecanismos de pagos de servicios regulados y elementos en este aspecto que no están bien definidos.
“A veces es necesario dejar establecidas la reglas claras ex ante para que no haya espacio de interpretación discrecional que pueda generar incertidumbre jurídica. Saber cómo debe operar cada quien y en qué cancha. Eso es muy importante para el sector eléctrico sobre todo”, enfatizó.
Davidovich coincide con el diagnóstico que realizó el Banco Central en su Informe de Política Monetaria de septiembre, donde señaló que los altos costos de la energía son uno de los factores clave para mejorar la competitividad.
Por ello sostiene que actualmente se hace aún más necesario concretar la agenda: “Entendemos la importancia de la energía en todos los sectores productivos y el alto costo que hoy tiene. Por eso estamos mirando qué cosas actúan como trabas a los proyectos de inversión”.
Fuente / La Tercera