(El Mercurio de Calama) Ya parece ser algo que no se podrá evitar, los aires de conflicto se vienen viviendo desde que concluyó el proceso de desvinculación voluntaria en Chuquicamata, pues si bien existe un acuerdo suscrito entre dirigentes y administración minera, según la dirigencia no se estarían cumpliendo dichos tratos, lo que provoca una serie de disyuntivas en diferentes niveles del mineral.
Hoy, se dará a conocer cuáles serán las medidas que tomará el grupo de dirigentes pertenecientes a la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), quienes ya han comunicado su preocupación por la realidad de su futuro laboral y llaman a los mineros a estar más que alertas.
El lunes, los voceros se reunieron para analizar el devenir de Chuquicamata, en que se presentó un enfoque consciente de que será una lucha que involucrará el compromiso de todos los trabajadores y que incluso podría extenderse a otras divisiones de la Corporación del Cobre.
«Esperamos que los trabajadores cuando sea necesario, se pongan al frente junto a nosotros cuando la situación sea muy grave, ya que luchamos por la estabilidad de ellos» destacó Héctor Roco, vocero gremial.
Acercamientos
La mayor crítica que entregaron los dirigentes fue la falta de comunicación entre la administración divisional y los gremialistas, cosa que parecía solucionada con una reunión en que se definió el futuro de los que se quedarían en las faenas, pero esto no habría llegado finalmente a buen puerto.
Hoy los mayores conflictos se encuentran en las Fundición y Refinería, Extensión Norte Mina Sur y la continua caída en los niveles de producción de Chuquicamata, lo que evidentemente obligaría a una reducción importante en el capital humano.
Este último punto será lo que más conflicto podría originar entre las partes, ya que algunos dirigentes como Héctor Roco ya vaticinan para los próximos años otro proceso de egresos, pero no con las mismas condiciones a las vividas el año pasado. «No estamos dispuestos a dejarnos pisar», expresó.
Fuente/ El Mercurio de Calama