(La Segunda) El 2005 la proporción en Chile era de 3,9 profesionales por un técnico de nivel superior. El año pasado llegó a 2,6 y se espera que éste concluya en 2,4.
No obstante, este panorama debe invertirse para estar en los niveles de los países desarrollados y responder a lo que Chile necesita.
Por eso, no es raro que desde la Sofofa afirmen que se requieren 600 mil técnicos más en nuestro país.
Hay dos sectores que proyectan un especial crecimiento en los próximos años: la minería y las tecnologías de la información. Pero en los institutos profesionales y centros de formación técnica no se están cubriendo todas las vacantes que se abren… pese a que se trata de puestos bien remunerados (ver tabla de ingresos al primer año de egreso) y cuyos sueldos van al alza.
El Consejo de Competencias Mineras, CCM -dependiente del Consejo Minero-, proyecta que faltarán 27 mil puestos de perfil técnico al 2020. Simplemente «no son suficientes los egresados», dice Christian Schnettler, gerente del CCM , en base a un estudio que consideró los 23 proyectos que iniciarán operación esta década.
«El 80% de lo que se necesita son técnicos. Y los mantenedores y operadores de equipos concentran la demanda», afirma el ministro de Minería, Hernán de Solminihac.
Sólo por mencionar un ejemplo, se proyecta que al fin de esta década se requerirán más de 12 mil operadores de equipos móviles y fijos. Para ellos ni siquiera existe una oferta formal de estudios, sólo capacitación, lo que se traduce en «una baja disponibilidad de mano de obra potencial con las calificaciones básicas», dice Schnettler.
El ministro reconoce que en ese escenario, «la formación que dan las propias empresas y los cursos que promueve el Sence pueden ir dando respuesta».
Mineras esperan capacitación de los proveedores
En áreas como el manejo de maquinaria pesada, por ejemplo, «la minería resuelve directamente con la instrucción que da la empresa proveedora que vende los camiones», señala el presidente del Consejo Nacional de Instituciones Privadas de Educación Superior, Conifos, Rodrigo Cerda . «Le da más garantías que el propio proveedor capacite a la gente».
«Las firmas que mueven estos equipos están formando gente, y algo similar ocurre con La Escondida o Collahuasi, que deben invertir en capacitar para llenar las plazas requeridas», dice el gerente de Fundación Sonami, Alejandro Vásquez .
El ejecutivo advierte además que la brecha puede ser mucho más grande, ya que «por cada trabajador directo son dos o tres indirectos de proveedores». En efecto, el estudio del CCM consideró sólo el personal de operación minera y no el de las etapas de ingeniería y construcción.
Desde las instituciones de educación, Cerda admite que en la minería «hay una demanda no satisfecha», que incluso ha impulsado la apertura de nuevas carreras. El año pasado un instituto de la IV Región abrió cuatro nuevas especialidades, ligadas a la prospección y perforación.
Incluso, se sabe que hay ciertas especialidades que son llenadas con técnicos egresados de la FACh, porque las mineras no encuentran a esos profesionales en los institutos del mundo civil.
Y la tendencia es al alza. Este lunes el Ministerio de Minería y Cochilco actualizarán la cartera de proyectos de minería, que hasta ahora suma US$ 104 mil millones para los próximos diez años.
Matrículas del área tecnologías están bajando
En el área de las Tecnologías de la Información (TIC) el panorama es igual de complejo. A la alta demanda de cargos técnicos se ha sumado una baja en la matrícula.
El 2012 un 15% menos de alumnos se matricularon en estas carreras, y este año la cifra rondó el 3% menos, «lo que va a impactar el mercado laboral en unos años más», advierte Roberto Barriga, director de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información, ACTI.
Junto al instituto AIEP, el gremio realizó una encuesta entre 300 ejecutivos del sector, concluyendo que se proyecta una carencia de 70.700 puestos para los próximos años. El 65% de ellos, unas 46 mil vacantes, son para técnicos, señala Rodrigo Herrera, director de la Escuela TIC de AIEP.
Los encuestados consideraron que, por importancia, los mayores requerimientos son de técnicos en instalación y administración de redes, en análisis de sistemas y en programación computacional. Todos encargados de dar soluciones de conectividad al interior de las organizaciones.
El directivo suma otra especialidad que tomó fuerza en los últimos años: la de las Telecomunicaciones.
«Son quienes dan soporte en terreno a las empresas, trabajan en la mantención, en la instalación de infraestructura o incluso en ir a dar soporte a los hogares», explica. «La alta penetración de la telefonía, de operadores de internet y de servicios de TV cable hace que se necesite mucha gente en el sector».
Barriga destaca que a todas las ventajas de la educación técnica -menos duración, alta empleabilidad, continuidad de estudios-, las carreras TIC suman puestos laborales muy flexibles.
¿Por qué, entonces, no hay más estudiantes?
«Como industria no se ha hecho un trabajo orquestado. En Chile estas carreras se perciben como duras, áridas, muy asociadas a la imagen de nerd, y no se ligan al emprendimiento y la innovación», dice Barriga.
«Tenemos un trabajo pendiente de motivación a nivel de colegios», agrega Herrera. «Un técnico TIC que sabe inglés y se certifica puede, literalmente, trabajar donde quiera».
Las certificaciones -que dan firmas como Cisco, Oracle o Microsoft- «les suben sus expectativas salariales, un 20% o 30%. Y si además hablan inglés, sube otro porcentaje», señala.
Preocupación en el mundo de las salmoneras
La falta de capital humano es una preocupación en casi todas las áreas.
Salmón Chile creó un Consejo de Competencias de la Industria Acuícola Salmonera, para contrarrestar la demanda aún no cuantificada, pero ya detectada en áreas como bioseguridad, gestión ambiental y automatización.
«Hay carreras que abordan estos ámbitos, el problema es que no cumplen los requerimientos», afirma el gerente general Cristián Moreno.
Por eso desarrollan diplomados, cursos específicos con Sence (de buzo acuícola por ejemplo) y apuntan a la educación media técnico profesional.
La misma preocupación está en los liceos técnicos.
La Cámara Nacional de Comercio, a través de la Fundación Nacional del Comercio para la Educación (Comeduc) tiene 19 liceos en cinco regiones del país. Con ellos han detectado carencias en áreas como administración, contabilidad, técnico en enfermería, así como «la necesidad de ofrecer nuevas líneas de formación altamente demandadas, como telecomunicaciones y Dibujo Técnico», dice el gerente Rodrigo Zúñiga.
Aunque valora los cambios curriculares anunciados por el Gobierno en los liceos técnicos, afirma que «lo que realmente se requiere es elevar los estándares de calidad, equipamiento e infraestructura».
El gerente general de SNA Educa Arsenio Martínez afirma que «desde el boom exportador de los 80 no veíamos una demanda tan grande de técnicos».
Con 22 colegios en todo Chile, el organismo dependiente de la Sociedad Nacional de Agricultura destaca que es básico el diálogo con el mundo privado. Ese vínculo ellos lo mantienen por medio de los consejos empresariales (más de 150 ejecutivos que asesoran y orientan a los colegios). Con una empleabilidad sobre 90 /% y vinculación directa con instituciones superiores -que permiten a sus alumnos sacar el título en un año-, ahora ampliarán su oferta. A las clásicas especialidades agropecuarias, forestal e industrial sumarán la de extracción minera en un liceo bicentenario que dirigen hace dos años en Alto Hospicio.
Fuente / La Segunda