(La Tercera) Producto del desprendimiento de rocas del techo de la mina San Esteban, ubicada en el sector de camino Los Japoneses, a 45 kilómetros al noroeste de Copiapó, 34 mineros quedaron atrapados hasta esta madrugada, según informó la Onemi.
Personal de Bomberos de Copiapó, Caldera, Chañaral y Diego de Almagro llegaron al lugar, así como funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) de Carabineros, personal del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y rescatistas de empresas mineras.
También se hicieron presentes en el yacimiento la intendenta regional Ximena Matas y el gobernador Nicolás Noman, quienes en conjunto con el personal de emergencia comenzaron a evaluar las opciones para ingresar al yacimiento y sacar a los trabajadores.
Matas comentó que «en el nivel 300, cinco kilómetros al interior de la mina, se generó un derrumbe». Sin embargo, los 34 trabajadores se encontrarían metros más abajo, en un refugio que el miércoles fue abastecido con alimentos, frazadas, oxígeno y otros suministros básicos.
La autoridad agregó que desconocía el estado de salud de los trabajadores atrapados en el yacimiento.
Familiares de estos últimos afirmaron que el derrumbe se habría producido cerca de las 15.00 y que las autoridades de la zona y rescatistas sólo habrían llegado al lugar en torno a las 21.00.
La ubicación del yacimiento hacía imposible la comunicación, excepto a través de un teléfono satelital que portaba la intendenta.
Mientras se realizaban los operativos de rescate, hasta esta madrugada se desconocía si el desprendimiento de roca en el lugar fue accidental o producto de alguna explosión al interior de la mina.
Producto del desprendimiento de rocas del techo de la mina San Esteban, ubicada en el sector de camino Los Japoneses, a 45 kilómetros al noroeste de Copiapó, 35 mineros quedaron atrapados ayer, según informó la Onemi.
Bomberos de Copiapó, Caldera, Chañaral y Diego de Almagro llegaron al lugar, así como funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) de Carabineros, personal del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y rescatistas de empresas mineras.
También se hicieron presentes en el yacimiento la intendenta regional Ximena Matas y el gobernador Nicolás Noman, quienes en conjunto con el personal de emergencia comenzaron a evaluar las opciones para ingresar al yacimiento y sacar a los trabajadores.
Matas comentó que «en el nivel 300, cinco kilómetros al interior de la mina, se generó un derrumbe». Sin embargo, los 35 trabajadores se encontrarían metros más abajo, en un refugio que el miércoles fue abastecido con alimentos, frazadas, oxígeno y otros suministros básicos. La autoridad agregó que desconocía el estado de salud de los trabajadores.
Familiares de estos últimos afirmaron que el derrumbe se habría producido cerca de las 15.00 y que autoridades y rescatistas sólo habrían llegado al lugar en torno a las 21.00.
La ubicación del yacimiento hacía imposible la comunicación, excepto a través de un teléfono satelital que portaba la intendenta.
Hasta esta madrugada se desconocía si el desprendimiento de roca en el lugar fue accidental o producto de alguna explosión al interior del yacimiento.
Fuente / La Tercera