En septiembre -y no en mayo, como se había previsto- habría una decisión concreta y definitiva sobre la construcción del terminal de Gas Natural Licuado (GNL) en el puerto de Mejillones, en la Región de Antofagasta, pese a que, para el gobierno, el proyecto es prioritario para reducir la dependencia de nuestro país al gas argentino y que en el caso del norte, ya es de «vida o muerte» dados los bajos niveles de abastecimiento de gas trasandino.
La decisión y posterior construcción del proyecto es de vital relevancia para la viabilidad del negocio de generación eléctrica en el norte, considerando que debido a los cortes de suministro que afectan en el último tiempo a los gasoductos que abastecen al Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), las empresas están operando con diésel, que tiene un costo actualmente de dos veces mayor al del gas natural.
En su discurso del pasado 21 de mayo, si bien se esperaban anuncios en materia energética, la Presidenta Michelle Bachelet sólo reiteró la necesidad de contar con fuentes alternativas y dejó entrever que el GNL en el norte es de vital relevancia para asegurar el suministro allí.
«Se están haciendo las inversiones y se está trabajando en la planta de GNL en Quintero, y hemos encargado a Codelco que inicie a la brevedad todo lo referido a contar con una planta de GNL también (en el norte)», reiteró Bachelet. Un anuncio que ya lleva meses sin concretarse.
Al interior de las mineras -que consumen el 90% de la electricidad en el SING- el GNL es una solución transitoria pero necesaria hasta que estén listas las centrales a carbón que se construyen, lo que se prevé recién para 2011 y que reducirán el costo de generación y sobre todo, la inseguridad.
La idea inicial era construir un terminal más estanques de almacenamiento, con un plazo de 36 meses. Pero la opción que ha tomado fuerza es construir sólo el terminal de regasificación (fase «fast track»), lo que reduce el plazo a dos años.
Por lo tanto, si se toma la decisión de invertir en septiembre y se inician las obras en ese minuto, el GNL en el norte estaría listo recién en el tercer trimestre de 2009, lo que choca con la postura del Gobierno, que esperaba que el gas comenzara a fluir hacia Chile, como tope, en abril de ese mismo año.
El «pero» minero
Esto, considerando que el período crítico en términos de abastecimiento de gas se espera para 2008-2010, cuando las restricciones argentinas a las exportaciones del gas se agudicen. Y mientras no esté listo el terminal de GNL en Mejillones, no hay muchas alternativas de fuentes energéticas.
El «vamos» a las obras está supeditado a los estudios económicos que realiza el llamado «G-4», las cuatro mineras que llevan adelante el proyecto -Codelco, Phelps Dodge, Collahuasi y Minera Escondida- que están analizando cuánto más conveniente resultará generar electricidad con GNL en comparación con el carbón (que se espera para 2011) o diésel.
Según confirmó ayer Codelco, el equipo ejecutivo conformado por las cuatro firmas involucradas y liderado por el vicepresidente de Estrategia y Negocios de Codelco, Juan Eduardo Herrera, se mantiene analizando la iniciativa. Para esto, además, el equipo ha pedido más antecedentes al Ministerio de Minería.
Dos años
Las obras de un terminal de GNL en el norte demorarán dos años a contar de la toma de decisión.
Electroandina y Edelnor ven impacto en balance
Generadoras se suman al «sinceramiento» de GasAtacama sobre efecto de los recortes de gas.
Crítica es la situación para las generadoras eléctricas del norte del país dados los mayores recortes de gas desde Argentina.
La empresa GasAtacama fue la que puso la voz de alerta. Pero ahora fueron Electroandina y Edelnor -controladas por la franco-belga Suez Energy, en sociedad con Codelco- las que reconocieron a la Superintendecia de Valores y Seguros que los menores envíos del hidrocarburo «probablemente impactarán negativamente en los resultados» de las sociedades.
En todo caso, las firmas controladas por Suez Energy estarían en una situación aún no tan dramática como la que vive GasAtacama. La empresa perdió US$ 30 millones durante el primer trimestre del año, lo mismo que en todo 2006.
«Podría irse a la quiebra», es la visión generalizada que hay en el mercado. Expertos señalaron que la principal causa de la debacle de la compañía son los contratos de suministro que mantiene con las empresas distribuidoras del grupo Emel: Emelari, Eliqsa y Elecda.
«Es un problema serio para la compañía. Si no arregla esos contratos podría irse a la quiebra», sostuvo el experto de Banchile, Sergio Zapata.
Una visión similar tiene el analista de LarrainVial, Cristián Ramírez, para quien, según sus proyecciones, la compañía podría llegar a perder hasta US$ 60 millones anualmente hasta 2009.
Planta de GNL en el norte no sería competitiva frente al carbón
Diversas reacciones provocaron en el mercado las palabras de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, en su cuenta anual al país, acerca del actual escenario del suministro energético de la nación, y las medidas que se van a impulsar para que este sea más estable y seguro.
Es así como Francisco Aguirre, presidente de Electroconsultores, afirmó respecto al proyecto de la planta de GNL en el norte, que se debe de considerar seriamente esta medida, ya que este combustible no es competitivo frente otros que se podrían utilizar, como es el caso del carbón.
En esta línea, María Isabel González, ex secretaria ejecutiva de la CNE, señaló que actualmente los agentes privados en el norte están utilizando otras alternativas, distintas a esta solución, fundamentalmente, el carbón. ÒAdemás, se debe de tomar en cuenta que hasta lo que sabemos hoy día, generar electricidad por medio de carbón es más barato que por medio de GNL, por lo que en una primera instancia se podría decir que el proyecto es poco viableÓ, agregó la analista.
Asimismo, González estimó que en el discurso de la Presidenta faltó una alusión respecto de las negociaciones que se están llevando a cabo con Argentina, para asegurar el suministro de gas residencial en el centro del país. También la analista declaró que la Mandataria no se refirió a un tema esencial, como es el de la energía nuclear.
Al respecto, Aguirre aseveró que este tipo de energía se debe de considerar seriamente como una fuente energética más, dentro de la matriz nacional. Esto, debido entre varias razones, a que es una fuente energética limpia, desde el punto de vista de los gases invernaderos, “tema que actualmente se encuentra en el tapete mundial”.
Fuente / El Mercurio, Estrategia