(Pulso) A pesar de una mirada no tan pesimista respecto al futuro de la economÃa chilena, la entidad financiera Credit Suisse advirtió sobre los posibles efectos negativos en las expectativas empresariales de la reforma laboral impulsada por el gobierno, de ser aprobada tal como se está anunciando.
“En la actualidad, existe el temor a nivel local de que la reforma laboral podrÃa conducir a un aumento de los poderes de los sindicatos y una reducción de la flexibilidad en el mercado laboral. Si se confirman los detalles de la reforma, y si el Congreso finalmente la aprueba, esto podrÃa conducir a un mayor deterioro de la confianza empresarial, que es contrario a lo que requiere el paÃsâ€, indicó el organismo en su informe trimestral de la economÃa mundial.
También se refirió a este asunto Gemines Consultores en su análisis mensual. Aseguró que “el daño que generó a la confianza la actitud inicial del ministro de Hacienda se reparará solo con lentitud y hechos concretos más que con palabras bonitas y fotos. Por otro lado, hay varias propuestas de reformas que siguen en discusión – la de la educación vuelve a tomar protagonismo – y otras que están por llegar, como la del mercado laboral que, por lo que se anticipa, contribuirá poco a flexibilizar el mercado, sino que todo lo contrarioâ€.
Cabe destacar que actualmente el Ejecutivo está elaborando la iniciativa en consulta con los distintos gremios, y que espera ingresarla a fines de este año a trámite legislativo.
Perspectivas
En cuanto al desempeño de la economÃa nacional, y tal como se mencionaba, Credit Suisse aseguró que asà como en 2012 anticipaban que “los buenos tiempos en Chile no durarÃan para siempre, hoy sostenemos que la crisis económica actual tampoco lo hará, a pesar de que el crecimiento será débil en algunos sectores y la confianza se recupere lentamenteâ€.
Por ello, si bien ajustaron su proyección para el PIB (Producto Interno Bruto) 2014 a 1,9%, “lo que parece un pronóstico pesimista, ya supone una recuperación secuencial en los dos últimos trimestres del añoâ€.
En tanto, estiman que la actividad se expandirá un 3,2% en el próximo ejercicio, con un potencial de crecimiento que estarÃa alrededor del 4%, en la parte baja del rango estimado por el Banco Central (4-4,5%).
En tanto, prevén que el déficit fiscal llegará al 2,1% del PIB en 2014 y a 2,3% el año que viene, asegurando que nuestro paÃs “tiene un gran espacio para aplicar una polÃtica fiscal contracÃclica, agresiva de ser necesarioâ€.
Al respecto, Alejandro Fernández, economista y socio de Gemines, sostiene que el gobierno “por una parte, pretende ejecutar el presupuesto completo vigente para este año, lo que deberÃa permitir una expansión del gasto real muy fuerte hasta diciembre. Esta es la parte fácil de la historia que terminará con un déficit efectivo mayor al 1,7% anticipado por el gobierno y mayor al 1% en el caso estructural (ambos con reforma tributaria incluida). Mientras que para 2015, por otro lado, está el compromiso de estimular la economÃa y, al mismo tiempo reducir el déficit estructural. Como se logrará esta maravilla lo sabremos el 30 de septiembreâ€.
Por ello, apuesta a que “el déficit estructural pasará a mejor vida y veremos la convergencia al equilibrio para 2018 asumida como meta oficial, postergada para 2022. El estÃmulo fiscal contribuirá poco al crecimiento mientras no cambien las perspectivas privadas y no está claro que estas mejoren si se mantiene el vértigo reformistaâ€.
En tanto, la consultora y Credit Suisse coinciden en que la polÃtica monetaria, estarÃa terminando el ciclo de expansión para situarse en un piso de 3% a fin de año.
La entidad internacional observa que ello se explicarÃa a la elevada inflación actual, y a la posibilidad de una debilidad adicional del peso.

