(Estrategia).- Si se realiza un importante cambio en el marco regulatorio en el corto plazo, las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) podrían competir con el resto de las tecnologías y así aumentar las inversiones en esta área, las que podrían llegar a unos US$6.000 millones, aportando unos 3.000 MW al sistema, según dijo a ESTRATEGIA José Ignacio Escobar, en su primera entrevista en calidad de vicepresidente de Acera, y quien también se desempeña como gerente general de la firma irlandesa Mainstream Reneweable Power.
Asimismo, sostuvo que “hoy en día el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y otros organismos están diseñados para megaproyectos, por la estructura que poseen, pero las ERNC necesitan otro modelo, que tenga las mismas exigencias, pero adecuándolo al tamaño de la iniciativa”.
A su vez, el dirigente aseguró que “se necesita de un cambio en el marco regulatorio para así poder liberar las trabas en los permisos, especialmente en el aspecto del financiamiento, donde se debe crear un clima adecuado, ya que la banca nos ve como empresas riesgosas”.
Según Escobar, uno de los objetivos de la asociación es “obtener un mejor posicionamiento en el sector, ya que empezamos en el 2003, por lo que el ideal es que nos ubiquen tanto a nivel político como en otras áreas”.
Asimismo, uno de los beneficios de las ERNC “es que tenemos un costo variable cero, no dependemos de las fluctuaciones que poseen los combustibles fósiles, como es el caso del petróleo”.
En lo que se refiere a las fuentes de energía del sol, viento, geotermia y mareomotriz, “Chile tiene un potencial de unos 50.000 MW, por lo que si se realizan los cambios regulatorios, donde se sinceren los precios que poseen este tipo de energías, se podrían integrar al sistema unos 3.000 MW en los próximos cinco años”, concluyó el dirigente.
Fuente / Estrategia