Competitividad minera aún no estaría afectada por baja del tipo de cambio

La industria y la agricultura, a diferencia, necesitarían que la moneda se sitúe en $554 y $655 para volver a los niveles promedio de los últimos veinte años según estudio de IM Trust.

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(El Mercurio) La baja de $48 que ha sufrido el dólar desde fines de junio no ha tocado a todos los sectores exportadores por igual. Según un estudio de Matías Braun, socio y director de estrategia de IM Trust, la competitividad de los envíos chilenos al exterior es prácticamente igual que la que se ha registrado, en promedio, en los últimos diez, quince y veinte años.

En todo caso, mientras el sector minero no estaría siendo afectado actualmente por la baja, al contrario, la competitividad de la industria y la agricultura sí estaría siendo perjudicada.

Sector por sector

Según Braun, la competitividad de las exportaciones se mide, primero, en función del valor del dólar en pesos.

Es decir, debido a que los envíos son pagados con la moneda estadounidense, un menor valor de ésta se traduciría en una pérdida de competitividad si todo se mantiene igual.

Pero, además, la competitividad también se ve afectada por la eficiencia y el nivel internacional de los precios de lo que se exporta. Cuando los valores del producto suben, y la eficiencia aumenta, el país puede tener una moneda más apreciada (y por ende, un dólar más bajo). «O, dicho de otra manera, todas las ganancias de productividad se traducen en una mayor riqueza relativa al resto del mundo mediante el fortalecimiento de la moneda», dice Braun.

De este modo, dado que el sector minero se ha beneficiado por los altos precios internacionales de los commodities , y ha podido controlar sus costos, puede tolerar un dólar relativamente bajo. Esta industria, asegura Braun, incluso podría soportar un valor del dólar cercano a $450 y seguir siendo tan competitivo como hace diez o veinte años.

Al contrario, el nivel actual del tipo de cambio sí llevaría a la agricultura y a la industria a niveles de competitividad más bajos que lo habitual.

De hecho, la industria necesita de un dólar de $554 y la agricultura uno a $655 para volver a los niveles de los últimos 20 años. «Es como si tuvieran un tipo de cambio no a $500, sino a $450 y $380, (respectivamente)», dice Braun. La baja en la competitividad del sector agrícola -y también, en parte, del industrial- se explicaría por un aumento en los costos.

Jornada cambiaria

El tipo de cambio revirtió ayer su tendencia inicial y -luego de caer hasta $494- rebotó a $498,20, un alza de $2,20 en relación a su valor de cierre del viernes de la semana pasada.

La moneda fue impactada inicialmente por el positivo desempeño de los mercados externos, que continuaron anotando alzas debido al positivo reporte de empleo que dio a conocer también el pasado viernes el gobierno de Estados Unidos.

De este modo, el FTSE 100 inglés rentó 0,20%, mientras que el Ibex (el principal índice bursátil de Madrid) subió 0,22%, en una sesión que no contó con la guía de Wall Street que estuvo cerrado por celebrarse el Día del Trabajo.

En Chile, el IPSA avanzó 0,13% a 4.634,10 puntos, anotando su octava sesión al alza y su quinto máximo histórico consecutivo.

Impacto

Con un dólar a $450 la minería sería igual de competitiva que en los últimos veinte años.

$655 es el tipo de cambio que necesita la agricultura para volver a ser tan competitiva como el promedio de los últimos veinte años.

$554 es el valor de la moneda estadounidense que requiere el sector industrial para volver a los niveles de los últimos veinte años.

$450 es el valor al que podría caer el dólar sin arrastrar a la minería a un nivel de competitividad más bajo que el de los últimos veinte años.

Bci Estudios: gasto asociado a la reconstrucción posterremoto no arrastraría al dólar

El mayor gasto del Gobierno es señalado generalmente como un factor que arrastra al tipo de cambio a la baja. Sin embargo, en Bci Estudios apuntan a que esto no significaría que la reconstrucción se traducirá en una mayor presión sobre el dólar.

Esto, debido a que -primero- el gasto del Gobierno estará enfocado mayormente en inversión, no en consumo, lo que estaría asociado a un aumento en la productividad de los bienes no transables. Esto último, estaría asociado a una apreciación del dólar, en relación al peso chilenos, explican en Bci. «La clave no está en hablar de gasto del Gobierno, sino de qué tipo de gasto se trata», agregan desde el departamento de estudios. Por ello, en el departamento de estudios detallan que el 40% del plan de reconstrucción se puede definir como consumo (gastos corrientes) y un 60% como inversión (construcción de hospitales, cárceles, etc.).

La experiencia de otras economías afectadas por desastres reafirmaría la teoría de Bci. Como ejemplo citan la apreciación del baht tailandés luego del maremoto que afectó al país en 2005, que no se explicaría por un mayor gasto, sino por un dólar global más débil y la entrada de flujos de capitales.

Fuente / El Mercurio

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