(La Tercera).- Tal como ocurrió en 2006, el comercio de Antofagasta y Calama comenzó a prepararse para recibir parte de la mayor liquidez que tendrán los trabajadores de las grandes mineras, gracias a los bonos que recibirán por las negociaciones colectivas. En el caso de la Minera Escondida, éstos podrían llegar a los $ 14 millones por trabajador, más un préstamo sin interés de $ 3,5 millones, si se aprueba la oferta de la firma.
“Históricamente el efecto de los bonos que reciben los mineros tras las negociaciones colectivas ha sido muy importante, principalmente, para la industria automotriz y para la venta de productos de electrohogar”, dice Giancarlo Coronata, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Antofagasta. El ejecutivo agrega que esto puede traer alguna recuperación importante, más si se considera que la industria automotora ha sido uno de los sectores más golpeados por la crisis, mientras el retail ha tenido una baja importante en la venta de bienes durables.
El acuerdo que presentó Escondida a su sindicato implicaría que los trabajadores reciban más de US$ 100 millones, considerando los bonos y préstamos.
Disfrute ahora…
Aunque el fenómeno recién comienza, la encargada de marketing de la Automotriz Miranda, Sofía Castro, reconoce que ya están visualizando lo que se viene para todas las negociaciones de las grandes mineras. Tienen sus stock listos para enfrentar un alza de la demanda y ya iniciaron la publicidad, con ideas como “disfrute ahora su modelo y páguelo cuando reciba su bono”. Los modelos preferidos en otras ocasiones han sido las 4 x 4. Para dar flexibilidad financiera a quienes compran, las entidades bancarias también tienen planes. Luis Hernán González, ejecutivo zonal de Santander Consumer Finance, dice que su firma tiene una campaña para el bono, asociada a las automotrices.
“Pensando en todos nuestros clientes que laboran en la gran minería hemos desarrollado un sistema de financiamiento que les permite adelantar la compra o
renovación de su vehículo considerando sus bonos. Este financiamiento opera con y sin pie, pagando su primera cuota recién a 90 días, dándoles la opción de entregar parte de su bono cuando lo perciban, con facilidades para disminuir el monto de sus cuotas”, indica.
John Uribe, jefe de sucursal de Automotora Gildemeister Calama, afirma que la empresa ya tiene experiencia en esta materia. “Con este tema de las negociaciones colectivas tenemos un stock bastante surtido. Para noviembre vamos a estar preparados”, asegura. Fuentes del retail dicen que claramente estos bonos reactivan el consumo de la zona y que cerca de 70% del dinero que reciben los mineros van a la industria automotriz. Luego viene la compra de
artículos de electrohogar.
Expectación con casinos
Si bien hay comercios donde no se espera mayor cambio, como los supermercados, hay expectación con lo que pueda ocurrir con los casinos, tanto de Antofagasta como de Calama. “Esta es la primera negociación colectiva que culmina estando el casino de Antofagasta (abierto en noviembre de 2008) y el de Calama (mayo de 2009) y ahí podría ir una parte del bono”, estima Coronata. No obstante, en el Casino de Antofagasta señalan que no hay planes especiales por el bono. Desde otras veredas, algunos analistas ven a los mineros más bien gastando que pagando cuentas. “Eso ha sido la tónica siempre”, dicen.
Fuente / La Tercera