Menor precio del cobre

¿Qué explica la caída del precio del cobre? ¿Se trata de una situación puntual o de un cambio estructural en los fundamentos del mercado?

La caída del precio del petróleo arrastró a la baja a una gran cantidad de commodities, entre ellos el cobre, luego de que el cartel de la OPEP decidiera mantener su producción en lugar de disminuirla, como esperaba el mercado. La OPEP podría estar estratégicamente buscando forzar una disminución de precios que desaliente el avance de proyectos no convencionales como el de las arenas bituminosas en Canadá o la explotación masiva del shale gas, principalmente en EE.UU.

Otro factor es el fortalecimiento del dólar, ya que los commodities se transan en esta moneda, por lo que se encarecen para todos los países que ven depreciada su moneda respecto a la de EE.UU, afectando su demanda. Sin embargo, es necesario analizar los factores propios de la industria del cobre para explicar por qué es el metal rojo el que exhibe una de las mayores caídas en el complejo de materias primas.

Luego de un largo período de estancamiento en el crecimiento de la oferta, este año se ha producido el ingreso de tres proyectos sólo en Chile: Ministro Hales (Codelco), Sierra Gorda (KGHM) y Caserones (Lumina Copper), además de varios en Mongolia y en otros países. El cobre, por tanto, es una de las materias primas con un superávit esperado mayor de aquí y hasta el 2016. Sin embargo debe mencionarse que este período de sobreoferta es excepcional, pues a partir de 2017 se retornará a un mercado claramente deficitario que se extenderá por no menos de tres años.

Además, la influencia de China se siente cada vez con más fuerza, ya que las caídas de precios han estado explicadas principalmente por transacciones realizadas en este país. Los volúmenes transados son cada vez mayores en la Bolsa de Futuros de Shanghai en lugar de la Bolsa de Metales de Londres, evidenciando el fortalecimiento de una serie de nuevos fondos asiáticos. Es probable que estos agentes chinos estén internalizando con mayor fuerza la expectativa de una disminución en la demanda de cobre (y otras materias primas) para ser utilizados como colateral en el sistema de préstamos paralelos de ese país. Tras el escándalo del puerto de Qingdao, donde a mitad de año se descubrió un fraude, la regulación China ha estado actuando para disminuir la especulación a través del shadow banking system (banca paralela o banca en las sombras).

¿Qué esperar para el futuro? Probablemente los próximos dos años se observe un precio promedio menor o similar al del presente año. Sin embargo, no hay señales explícitas de que la demanda real -no para uso financiero- por cobre en China disminuya, lo que debiera contribuir a establecer un piso en torno a los 6.000 dólares la tonelada (272 c/lb), ya que consumidores aprovecharán caídas en los precios. Factores como un petróleo más barato y la recuperación de Estados Unidos debieran ayudar en este escenario. Una vez que el mercado global del cobre vuelva a un déficit hacia 2017, y con mejores condiciones macroeconómicas en los países desarrollados, volverá a observarse cotizaciones sostenidamente mayores.

[Esta columna fue publicada en La Tercera]