La conciliación del fomento y la productividad en Enami

La Empresa Nacional de Minería tiene un gran desafío: fomentar la pequeña y mediana minería del país, junto con aportar al desarrollo de Chile con una buena gestión que se vea reflejada en números azules al final de cada ejercicio.

Cuando se analizan sus resultados, es innegable el aporte que la empresa realiza en materia de fomento, una contribución que se refuerza en cada visita a terreno, al palpar el cariño y aprecio que los mismos productores mineros sienten por Enami. Por supuesto, también existen sinsabores en esta relación. Sin embargo, al hacer la raya para la suma -en general- el resultado es positivo. El inconveniente surge cuando esta contribución sólo se aprecia desde el aspecto productivo, pues aquí la conclusión -dolorosa e inevitable- es que el resultado ha sido negativo. Nuestra empresa lleva más de diez años con números rojos en sus balances.

[Nos hemos atrevido a comprometer números azules para 2020, con mayor fomento y mejores resultados para todos.]

 

Tratando de entender esta situación, en estos meses en los que he tenido la oportunidad de formar parte de Enami, he llegado a la conclusión de que el origen de este escenario ha sido la priorización del fomento por sobre la productividad de los planteles, pareciendo que ambos elementos fuesen totalmente irreconciliables y contradictorios. Han sido seis meses de conversaciones y caminatas por los yacimientos de pequeños mineros, plantas de beneficio, poderes de compra, entre otras instalaciones, donde he podido aprender y entender. En este período, todos -tanto productores, trabajadores, profesionales, dirigentes sindicales, ejecutivos y directores- han sido tremendamente generosos conmigo, transmitiéndome sus ideas y experiencias, lo que me ha permitido reforzar mi convicción de que ambos elementos, producción y fomento, no son contradictorios; por el contrario, son absolutamente complementarios.

Habiendo concluido con esta conciliación entre ambos conceptos es que nos hemos atrevido a comprometer números azules para 2020, con mayor fomento y mejores resultados para todos.

El equipo ha hecho propio este desafío y está trabajando con fuerza para lograr este cometido; es así como han surgido una serie de iniciativas en todas las áreas de Enami. Nuestro compromiso es tener resultados equilibrados, asegurando que todos volveremos a casa sanos y salvos después de la jornada, desarrollando operaciones sustentables, transparentes, productivas, eficientes y viables, modernas institucionalmente, que creen y capturen nueva riqueza minera y que contribuyan con un fomento con impacto.

Lo anterior no quiere decir que no nos equivocaremos, pero cuando suceda escucharemos a todos quienes de una u otra manera están relacionados con Enami, lo que nos permitirá reconocer y proceder a enmendar y corregir.

Para mí ha sido un honor dirigir esta empresa durante estos meses y agradezco la confianza que depositaron en mí el Presidente de la República, el ministro de Minería y el directorio de Enami.