Hoy comienza la minería del futuro

Es muy importante también levantar la vista hacia los temas que se identifican como mega tendencias para la minería del futuro.

En periodo de bajos precios todas las energías de las empresas mineras están focalizadas en obtener márgenes operacionales, sin embargo, es muy importante también levantar la vista hacia los temas que se identifican como mega tendencias para la minería del futuro.

Un primer ejemplo son los recursos hídricos. Sabemos que el agua es un insumo crítico para los procesos de la minería del cobre; que en Chile las principales operaciones industriales se ubican en un ambiente desértico de los más secos del mundo y otras están situadas en regiones donde compiten con otras actividades productivas por el agua, la agricultura en particular, y con el consumo humano en pueblos y ciudades.

La producción futura de cobre chileno va a originar un aumento de la demanda por agua. En la zona norte será resuelta a mayor costo por impulsión de agua de mar. En tanto, en la zona centro-norte podría enfrentar un alto déficit hídrico. En los últimos diez años se ha tenido una extensa sequía y escasez hídrica, originada estructuralmente por el cambio climático.

Actualmente la disponibilidad y costos del agua son un desafío para las empresas mineras, para mejorar la competitividad del negocio. Los programas que se plantean son ganar eficiencia en el uso del recurso hídrico en los procesos productivos y mayor empleo de agua de mar (por ahora de alto costo). En el corto plazo el alcance de esto es necesario y urgente. Pero atendidas las tendencias en demanda y disponibilidad de agua para el futuro, estas acciones son insuficientes para resolver la sustentabilidad de la minería nacional y el objetivo a mediano plazo debería ser disminuir fuertemente el uso de recursos hídricos en los procesos. Por ejemplo, pre-concentrar las especies útiles y reducir el tonelaje a procesar, concentrar en seco los minerales, procesar los minerales sulfurados por vía hidrometalúrgica. En paralelo debe haber un fuerte impulso al uso competitivo de energía renovable para el uso de agua de mar.

Otro tema puede ser la producción y consumo de ácido sulfúrico. Este es un imprescindible subproducto de la limpieza de gases en las fundiciones. Un potencial escenario es que desde el inicio de la próxima década la región (Chile y Perú) tendrá superávit de oferta y demanda por menos consumo, debido al agotamiento de operaciones con lixiviación de minerales y por aumento de la producción de ácido sulfúrico por más regulaciones ambientales, además de la llegada masiva desde Japón y Corea. El ácido sulfúrico nacional tiene solo un cierto margen de capacidad de acopio, lo que podría, incluso, llevar a suspender la continuidad operacional de las fundiciones al no tener uso.

En la década de los ‘80 la mayor oferta de ácido sulfúrico llevó a importantes cambios tecnológicos que permitieron viabilizar la explotación de grandes volúmenes de minerales oxidados de cobre de baja ley por lixiviación en pilas, SX y EW. Cambio tecnológico que llevó a Chile a ser primer productor mundial desde la década de 1990. Pregunto: ¿Estamos investigando más usos en minería con un ácido sulfúrico de bajo costo? La respuesta debería estar no más allá de los próximos cinco años.

En estos temas y otros de mega tendencias, la industria minera debe hoy tener   agenda para identificarlos y resolverlos. Y así transformar los desafíos en oportunidades que hagan viable la minería futura en Chile. Esto requiere, entre otros factores, darle continuidad y métrica a los programas de I & i privados y públicos.