(Estrategia).- La violencia nuevamente se dejó sentir en el sector minero, pues en medio de violentas manifestaciones los subcontratistas de Minera Collahuasi completaron ayer su cuarto día de paralización, involucrando a cerca de 4.000 trabajadores que bloquearon las faenas. Luego de una intensa reunión entre las partes que comenzó a las 22:30 horas del 9 de mayo y culminó ayer a las 6:00 de mañana, para luego seguir en tratativas durante la tarde, se resolvió que los huelguistas deberán reestructurar y formalizar en un documento sus solicitudes.
En las negociaciones participó como representante del gobierno, Alfredo Maldonado, superintendente de Relaciones Laborales y Recursos Humanos de la Región; por parte de Collahuasi, Edwin Ugarte, vicepresidente de Recursos Humanos y César Retamale, gerente de contratos; por parte de los trabajadores, Ricardo Arellano, presidente de la Federación Nacional de Sindicatos Contratistas y Subcontratistas, junto Víctor Reyes, coordinador de la faena Collahuasi.
Las peticiones de los contratistas son: la fiscalización por parte de las compañías mineras a las empresas contratistas y subcontratistas, un bono anual de $1.500.000, protección frente la silicosis, igualdad ante la utilización de los casinos, hoteles y pago de horas extras. Sin embargo, los sindicalistas aseguraron que como primera instancia levantarían la protesta si les garantizan $1.000.000 como bono de término de conflicto. La empresa quedó de contestarles las peticiones, lo que no ocurría hasta el cierre de esta edición.
Producto de la huelga la firma ha dejado de producir 1.468 toneladas diarias, lo que equivale US$10,8 millones, cifra que en los cuatro días ascendería a unos US$43 millones y entre US$12 millones a US$16 millones en pérdidas.
Collahuasi es una empresa minera perteneciente a compañías subsidiarias de Anglo American pic (44%), a compañías subsidiarias de Xstrata (44%) y a un consorcio de compañías japonesas lideradas por Mitsui & Co (12%). Cabe recordar que a partir de las 5:00 horas del viernes 7 de mayo, los contratistas bloquearon los accesos a la mina, poniendo en riesgo la seguridad de aproximadamente 3.000 personas, los cuales se encuentran impedidos de trabajar en faena y se han visto afectados por el corte intencional de servicios básicos, alimentación y alojamiento; además, durante las violentas manifestaciones fueron detenidos 17 dirigentes sindicales y destruidas parte de las instalaciones de las empresa.
Por su parte, Collahuasi manifestó estar dispuesta al diálogo y espera que los trabajadores movilizados tengan la misma disposición, y retornen a sus labores. Actualmente, la compañía sigue operando bajo condiciones de restricción y sólo una parte de los mineros ha podido regresar a su hogar.
Como medida adicional, la empresa ha definido que todos los supervisores 4×3, 7×7, operadores y mantenedores que laboran en faena cordillera, debieron permanecer ayer en Iquique y participar en cursos de capacitación. Para la tranquilidad de los empleados que no residan en Iquique, la firma coordinó sus respectivos alojamientos, los que fueron canalizados por la vicepresidencia de recursos humanos de la empresa minera.
Fuente / Estrategia