(El Mercurio de Antofagasta) El presidente ejecutivo de Codelco, Diego Hernández, declaró ayer en Antofagasta que los trabajadores que se acojan al plan de retiro que actualmente negocia la minera con los sindicatos, «no pueden pretender todo, es decir, tener una indemnización muy importante y, al mismo tiempo, mantener beneficios que son caros en el largo plazo».
El proyecto de la minera, la mayor productora mundial de cobre, es ofrecer una jubilación al 15% de su fuerza laboral, es decir, unos tres mil trabajadores.
La edad promedio del personal de la compañía es de 48 años y el 21% de la mano de obra está con licencia por enfermedad o males crónicos, situación que el programa que impulsa Hernández busca revertir.
Las conversaciones recién se están iniciando en Codelco Norte, precisó, señalando que un buen resultado para la cuprífera sería que dos tercios de los mineros a los que se les ofrece el retiro anticipado, lo acepten voluntariamente.
Realismo
«Una vez que no haya más plan de egreso -continuó Diego Hernández- tendremos que hacer las reestructuraciones y cumplir con las obligaciones legales, no podemos hacer más que eso».
El ejecutivo hizo hincapié en la importancia de los cambios en la dotación de Codelco, apuntando que «la mayoría de la gente está de acuerdo, todos saben que tenemos que hacer algo, que hay que enfrentar el tema y que no lo podemos postergar».
Enfatizó, además, que no hay que tenerle miedo a los cambios, sino que hay que enfrentarlos. «No podemos dejar que la empresa siga envejeciendo y que en algunos años más jubilemos todos el mismo día y se cierre la empresa, eso no es realista».
El principal objetivo del plan de egreso no es tener ahorros, aseguró, sino hacer la empresa más eficiente.
«Se requiere de un cambio generacional para atraer gente joven con talento, con buena preparación y que tenga tiempo de aprender de la gente que se va a ir retirando».
Es evidente que al tener una dotación más eficiente habrá una economía por el lado de las remuneraciones, observó, pero dijo que todavía no se sabe cuánta gente se va a acoger a los planes de retiro, por lo que no se aventuró a dar cifras.
Sobre la acogida de los sindicatos a la propuesta, indicó que «tenemos pasivos dotacionales y hay que enfrentar ese problema, no podemos hacernos los lesos eternamente y los trabajadores saben eso».
Para Diego Hernández, entonces, las expectativas de los trabajadores que se acojan al plan tienen que ser condiciones de mercado: «No puede ser una empresa estatal y tener condiciones que van más allá de las condiciones de mercado, porque eso estaría perjudicando al dueño, que son todos los chilenos».
El máximo ejecutivo de Codelco hizo estas declaraciones tras su intervención en el seminario de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) que ayer tuvo lugar en Antofagasta como parte de la Semana Minera del Bicentenario.
Inversiones
En su exposición, Hernández destacó asimismo la necesidad de la corporación de realizar inversiones en nuevos proyectos, en un nivel que alcanza los US$ 15 mil millones dentro de los próximos cinco años.
De no ser así, apuntó, Codelco dejaría de producir excedentes hacia 2020, con lo que pasaría a ser una empresa no viable.
De los proyectos que se requieren, entre los más importantes mencionó «Chuquicamata Subterránea», «Sulfuros RT (Radomiro Tomic)», «Pilar Norte (El Teniente)», «Nuevo Nivel Mina El Teniente», «Andina Fase I», «Andina Fase II» y «Mina Ministro Hales».
Si bien el primer -y obligatorio- desafío para Codelco son esas inversiones, en segundo término se cuenta el hacer la empresa más competitiva.
Es ahí donde entran a jugar factores exógenos e internos, entre éstos lo relacionado con los costos y la dotación. En este sentido, insistió en el hecho de que ha aumentado la edad promedio de los trabajadores, ante lo cual se requiere hacer un «recambio generacional».
Junto a ello está el cambio de la estructura organizativa anunciado recientemente.
«Esperamos tener resueltos todos estos temas de aquí a fin de año para emprender los nuevos desafíos a velocidad crucero», finalizó el presidente ejecutivo de Codelco.
Fuente/El Mercurio de Antofagasta