Codelco continuará siendo una empresa estatal

Laurence Golborne, ex hombre fuerte de Cencosud, da sus primeras definiciones. "Quizás la crítica más injusta (al nuevo gabinete) es plantear que no hay representación de la clase media. Hay ministros que vienen de colegios fiscales. En mi caso, vengo de una familia que vivía en uno de los sectores más necesitados del país".

COMPARTIR

(La Segunda)Sólo había visto a Sebastián Piñera en «situaciones sociales», como él mismo relata. No milita en ningún partido y nunca había participado en política. Hasta el año pasado ocupaba la gerencia general de Cencosud, como mano derecha del empresario Horst Paulmann y dos veces consecutivas ocupó el primer lugar del «Mejor Gerente del Año» en la encuesta Adimark-La Segunda.

Esas son algunas de las cartas de presentación del nuevo ministro de Minería, Laurence Golborne. En su oficina del barrio El Golf destacan múltiples fotografías de su ex trabajo, Cencosud, y también muchas de su familia. En los estantes de madera también se acumulan carpetas y archivos con los nombres de las empresas en las que hoy participa como director: Audax Italiano, Ecomac y Alsacia, entre otras. Sobre su mesa de centro se acumulan cartas con felicitaciones por su nuevo cargo, una de ellas de puño y letra de Andrónico Luksic, cabeza de uno de los principales grupos económicos del país.

El ingeniero civil UC agradece las oportunidades que ha tenido en su carrera, y no olvida sus orígenes. «Me crié en Maipú. Mi padre, que no terminó el colegio, formó una ferretería con esfuerzo. Estudié en un liceo fiscal y luego con crédito universitario».

Por ello, cuando hace unas semanas fue llamado por Rodrigo Hinzpeter -nuevo ministro del Interior y brazo derecho de Piñera- para preguntarle si estaría dispuesto a asumir un cargo en el gobierno, no dudó. «La vida me ha dado tremendas oportunidades, y no es posible ni justo cuando te ofrecen contribuir activamente a generar una sociedad de mejores oportunidades, restarse a eso. Es un deber cívico y además ético», afirma. No obstante, sólo el pasado jueves 4 de febrero tuvo la confirmación oficial: sería el encargado de la cartera que maneja las relaciones con las grandes, medianas y pequeñas empresas de la minería.

De este mundo, tiene la experiencia de haber trabajado para Exxon -ex controladora de la mina Disputada de Las Condes- en los 80, recién salido de la universidad. Y la próxima semana se reunirá con el actual titular de la cartera, Santiago González, para discutir los temas pendientes y desafíos del sector.

-¿Por qué cree que le ofrecieron la cartera de Minería?
-Esa es una decisión del Presidente, a él habría que preguntarle por qué me consideró adecuado. Mi experiencia en el mundo empresarial ayuda. Estamos hablando de un sector que es tremendamente pujante, que requiere hacer uso de inversiones muy reales para el país, tiene relación con capitales extranjeros y que requiere mayores niveles de eficiencia para mantenernos como potencia mundial.

-¿Dónde están los principales desafíos de la cartera?
-El principal desafío está en una mayor eficiencia y aumentar la productividad. Chile ha tenido una caída en la productividad general en los últimos años, y me gustaría ayudar a reforzar al sector minero. Adicionalmente a eso, una labor prioritaria es el empleo, aumentar los puestos de trabajo. En ese sentido, el aporte y el apoyo que podemos dar para dar sustentabilidad a la pequeña y mediana minería son un elemento central.

-La minería tiene sindicatos poderosos. ¿Qué experiencia tiene al respecto y cómo prevé su relación con ellos?

-Yo partí trabajando en Disputada de Las Condes apenas salí de la universidad, en el área de Recursos Humanos. Una cosa que me impresionó muchísimo fue la calidad y la preparación de los dirigentes sindicales del mundo minero. Uno a veces tiene estereotipos, pero en la minería me di cuenta de que hay mucha gente muy preparada en los sindicatos.

Los dirigentes sindicales cumplen un rol fundamental en la sociedad, en las empresas, y es muy legítimo que defiendan los intereses de los trabajadores. Pero uno tiene que velar por el interés de todo el conjunto, y enfrentar esta defensa de intereses con altura de miras para buscar el bienestar de todo el país. Si el desafío es productividad y trabajo, tenemos que ir en esa línea.

-Eso va en la dirección de lo que plantean algunos miembros del nuevo directorio de Codelco: aumentar sí o sí su productividad en el largo plazo.

-Por supuesto, eso es un desafío país, Chile tiene claramente algunas deficiencias que debería mejorar. Ese es el desafío para los próximo años: si queremos ser un país desarrollado hacia 2018 y lograr tasas de crecimiento promedio de 6%, tenemos que apuntar a la capacidad de generar recursos.

-¿Cómo se relacionará ahora su cartera con Codelco, ya que el ministro de Minería dejará de ser parte del directorio?

-Codelco es una empresa importante del Estado, que es el principal accionista. El Presidente hoy nombra directamente al presidente del directorio y a dos directores. Por lo tanto, tiene una relación directa con políticas del Ejecutivo y tiene que haber una relación con el ministerio en general. Pero lo que se busca con la nueva Ley de Gobierno Corporativo es que haya una empresa mucho más profesional, con menor injerencia política. Que en definitiva sean los técnicos los que vayan definiendo su desarrollo estratégico, y eso es lo que nosotros pretendemos aplicar y desarrollar. Otros mecanismos similares deberían aplicarse a otras compañías del sector.

-¿Como Enap, por ejemplo? En el programa de Piñera se plantea un cambio a su gobierno corporativo.

-Eso es lo que estamos viendo en el mundo en general, y en Chile, con la integración a la OCDE, se ve una necesidad cada vez mayor de mejorar nuestras prácticas de gobierno corporativo en los sectores público y privado. Ahora a mí me compete el sector público y, tal como establece el programa, trataremos de llevar las mejores prácticas a las empresas del Estado.

«No está contemplado» subir el royalty
-¿Se evalúa concretamente el ingreso de capitales privados a Codelco y Enap?

-Hay que mirar el tema de cómo desarrollar a estas empresas. Un jefe siempre me decía: «Todo buen proyecto tiene siempre financiamiento». Para eso, lo primero es tener un buen proyecto. Si hay uno que es rentable social y económicamente, que tiene capacidades para generar riqueza, siempre va a encontrar financiamiento para desarrollarse. Y eso se verá en su minuto, hay distintos mecanismos. Lo que está clarísimo en el programa del Presidente Piñera es que Codelco seguirá siendo una empresa estatal, y no hay intenciones de privatizarla.

-Y en el caso de Enap, empresa que sí deberá presidir en su calidad de ministro. ¿Qué cambios son necesarios?

-Hay elementos que hay que analizar, tender a eficientar y mirar cuáles son los elementos y cuellos de botella que está enfrentando la compañía. Una vez que tengamos todos los elementos, analizaremos bien. Primero me debo juntar con el ministro para establecer una agenda. El propósito de este equipo ministerial es llegar el 11 de marzo sin tener que calentar motores, sino que trabajando a velocidad crucero.

-¿Es posible que suba el royalty a las mineras sobre el 7%? En una reunión con corresponsales extranjeros, Piñera dijo que se estudiaban «variaciones» al tributo.

-No está contemplado dentro del programa del Presidente Piñera.

No tiene que ver con lo que yo crea o no. Acá hay que analizarlo desde el punto de vista técnico. Hoy, el programa de gobierno no lo contempla así.

«Debemos cumplir con las expectativas de la gente»
Golborne reconoce que no tiene mayor experiencia política, pero sí «grandes conocidos en ese mundo en distintos ámbitos, grandes amigos de distinta naturaleza, de distintas corrientes de gobierno y oposición. En lo particular, no tengo una filiación política, ni tendencia partidista, pero comparto los principios y directrices que el Presidente Piñera le ha dado a su futuro gobierno».

-¿Cuál es hoy el mayor desafío del gabinete?
-Lo más importante es cumplir con las expectativas que se han hecho del nuevo gobierno. La gente ha votado por un cambio, después de 20 años de gobiernos de la Concertación. Todo proceso de cambio trae aparejado expectativas, que las cosas funcionen bien, y tenemos que cumplir con ese tremendo desafío. No es un tema trivial, porque a veces las expectativas son demasiadas.

-Se critican el excesivo tecnicismo y la falta de experiencia política.

-El gabinete es extraordinario, hay una calidad profesional, técnica, habilidades políticas importantes, integradas en un equipo multidisciplinario. Al final, eso es lo que uno busca cuando arma equipos de trabajo, que personas que tienen características distintas logren funcionar como un todo, como un equipo.

Quizás la crítica más injusta es plantear que el gabinete está muy sectorizado, que no hay representación de la clase media. Hay ministros que vienen de colegios fiscales. En micaso, vengo de una familia que vivía en uno de los sectores más necesitados del país. ¡Yo pasaba de la Plaza Italia y me apunaba! (risas…). Yo aspiro a que esta sociedad de oportunidades de la que ha hablado el Presidente se dé para que ojalá todos los hijos de clase media tengan las mismas oportunidades que yo tuve para construir un futuro mejor.

-Casi todos vienen de una misma universidad, la UC.

-La diversidad no tiene que ver con la universidad. Si bien hay un número importante que viene de la UC, en la vida uno escoge talentos, y se dio una coincidencia, pero cada ministro ha tenido una vida distinta, experiencias diferentes.

-¿La falta de experiencia política puede ser un escollo?
-No, porque el apoyo de los partidos políticos es algo que el Presidente Piñera tiene garantizado. Y este equipo de 22 personas no está solo, tiene detrás un gran equipo de apoyo, por lo tanto, los nexos con el mundo político, el trabajo con el Parlamento, lo vamos a poder realizar perfectamente bien. Los ministros tendrán más o menos experiencia política, pero todos han tenido contacto de una u otra forma con el mundo político.

¿No tener un partido que lo respalde hace las cosas más difíciles?

-En la política hay códigos diferentes, otros estilos, pero estamos hablando de seres humanos y profesionales. La gente que se dedica a la política está orientada al servicio; esa debiera ser la dirección común de todos los que estamos en el servicio público. Con ese horizonte, debemos ser capaces de buscar los acuerdos que beneficien al país y que logren, en definitiva, generar una sociedad de oportunidades.

Quién es el futuro ministro…Laurence Golborne tiene 48 años, es casado y tiene seis hijos

Estudió en el Instituto Nacional.

Se graduó como el mejor de su promoción como ingeniero civil industrial de la UC.

Estudió Administración de Empresas en las universidades de Northwestern y Stanford, de Estados Unidos.

Fue gerente general de Cencosud por ocho años, hasta 2009, liderando la expansión de la compañía en Argentina, Brasil, Perú y Colombia.

Anteriormente fue gerente de Finanzas de Gener por 10 años y su primer empleo lo tuvo en Recursos Humanos de la multinacional Exxon, controladora de la ex Disputada de Las Condes.

Actualmente es miembro del directorio de Audax Italiano, Ripley, Alsacia, grupo Progreso, Inversiones Arrigoni, Ecomac, Havas Media y también de la Fundación San Agustín de la Facultad de Ingeniería de la UC y de Icare.

«Es imposible que no existan conflictos de interés, lo relevante es que se transparenten y resuelvan»

Seis directorios de sociedades anónimas deberá dejar Golborne antes del 11 de marzo próximo: Audax Italiano, Alsacia, grupo Progreso, Inversiones Arrigoni, Ecomac, Havas Media y Ripley, en la cual alcanzó a estar sólo un mes en el cargo.

-Una de las críticas contra el nuevo gabinete son sus vínculos empresariales y los posibles conflictos de interés que eso podría generar.

-En la vida privada en forma habitual hay conflictos. ¿Cree que un gerente no puede verse enfrentado a que un familiar se presente a una licitación de su empresa? Los conflictos ocurren cotidianamente, es imposible que no existan, lo relevante es que se transparenten y resuelvan.

En el caso del sector público hay una ley clara que establece ciertos requisitos e inhabilidades. Yo, por lo tanto, que soy director de más de seis sociedades anónimas, tendré que dejarlas. De aquí al 11 de marzo los elementos de inhabilidad que cada uno de los ministros tengan tendrán que ser resueltos. Además, en el caso de los ministros, hay que hacer una declaración de patrimonio y otra de intereses. El principal elemento para resolver los conflictos de interés es una ética apropiada y ese es el elemento en el que hay que poner el foco.

-¿Cómo toma las críticas al futuro gobierno por formar un gabinete con varios ministros provenientes del sector privado?

-Le escuché al presidente de RN una frase muy clara: «A los ministros tendríamos que sacarlos de otra galaxia». Si queremos ministros con experiencia de gobierno o tendríamos que remontarnos a 50 años atrás o usar a la gente que está en el gobierno en los últimos 20. Acá tenemos gente tremendamente capaz, que hoy están desarrollando actividades de distinta naturaleza y que tendrán que dejarlas para dedicarse en cuerpo y alma a trabajar en pos del país.

-¿Qué directorio le costará dejar?
-Me da pena dejar Audax. Ha sido una experiencia muy bonita conocer el mundo del fútbol, del que soy muy fanático.

-¿Ganar «menos» es una de las cosas más difíciles de este cambio de giro?

-No, los sueldos de los ministros son dignos. Muchos trabajadores estarían felices de tener un sueldo similar, así que no es un tema que pueda ser un problema. Uno tiene cierto nivel de vida y tendrá que ajustarse.

-Pero no son competitivos con los «sueldos de mercado» para un gerente.

-Hay diferencias, y ése el esfuerzo que uno tiene que hacer en lo económico. Pero, insisto, si uno ha tenido la fortuna de que te vaya bien, no puedes, por un tema económico, privarte del privilegio de integrar un equipo como éste.

-¿Qué es, entonces, lo más difícil?
-La complejidad más grande es el esfuerzo personal y familiar. El Presidente Piñera nos ha pedido un compromiso importante, que este sea un gobierno de excelencia, con sentido de urgencia y eso requiere estar disponible 24/7 (las 24 horas del día, los 7 días de la semana) para las tareas que el país requiere. Eso significa un desgaste a nivel familiar que tendremos que superar. Por eso el tema lo conversé directamente con mis hijos y mi mujer.

Fuente / La Segunda

Revista Digital

Lo último del mes

Lo más leído

Temas Relacionados

Revista Digital