El vicepresidente corporativo de Codelco Norte, Sergio Jarpa Gibert, aseguró que la empresa estatal seguirá siendo exitosa en el plano internacional por mucho tiempo más, pese a los retos y desafíos que enfrenta en materia de costos, insumos y competencia.
Jarpa fue el protagonista del tercer desayuno de análisis Visión Regional, que organiza «El Mercurio de Antofagasta», junto a Puerto Angamos, Entel PCS y la Mutual de Seguridad.
Como ya es tradición, en el salón principal del Hotel Antofagasta se dieron cita importantes líderes sociales, empresariales y actores relevantes del quehacer local, quienes escucharon atentamente la exposición del máximo ejecutivo de Codelco en la zona.
Sergio Jarpa dijo que hoy en día Codelco Norte posee reservas de explotación planificada que alcanzan las 36 millones de toneladas de cobre fino y reservas posibles de explotar por otras 90 millones de toneladas, lo cual -al ritmo de exploración actual- significa recursos para los próximos 40 ó 100 años.
Asimismo destacó que el año pasado la minera fue capaz de producir 896 mil toneladas de cobre, con un diferencial costo-ganancia que bordeó los 3 dólares por cada libra transada en los mercados internacionales. Esto es alrededor de 15 millones de dólares por día o 7.400 millones de dólares al año.
Si bien por un lado Codelco Norte obtuvo grandes ganancias, por otro debió enfrentar una serie de complejidades que -en opinión de Jarpa- deben ser cuidadosamente manejadas.
El ejecutivo comentó que en los últimos ocho años la compañía vio caer de 1,1 a 0,8 la ley media del mineral que se extrae de Chuquicamata, lo que sumado al fuerte aumento que registra el costo de algunos insumos básicos y de los servicios contratados a terceros, imponen una serie de desafíos para el futuro.
En este plano mencionó la necesidad de aumentar la competitividad laboral de la empresa y contener los costos de producción, que han subido por varios factores, entre ellos, el mayor precio de la energía.
Además, aseguró que es imprescindible impulsar un «quiebre tecnológico» al interior de la empresa y concretar varios avances que prometen elevar su eficiencia.
Opciones
Codelco Norte posee en este momento una cartera de proyectos por 4.500 millones de dólares, donde destaca la explotación subterránea de la mina Chuquicamata, a contar del año 2018, y la explotación de la mina Ministro Hales (ex Mansa Mina), prevista para el año 2013.
Otra área en que la empresa planea incursionar tiene que ver con la explotación comercial de productos que hoy son considerados desechos de la industria.
Una de las opciones más llamativas la constituye la posibilidad de recuperar minerales como renio y uranio de los ripios de lixiviación de Radomiro Tomic.
«Hay renio y hay uranio (…) tecnológicamente no hay incógnitas, económicamente pensamos que es muy atractivo, sobre todo con los precios del uranio», recalcó Sergio Jarpa.
El ejecutivo dijo que el tema ya fue conversado con la Comisión de Energía Nuclear previendo una eventual iniciativa en esta área, «que no es la especialidad de Codelco».
Consultas
Terminada su exposición, Sergio Jarpa fue consultado insistentemente en torno a la posibilidad de recurrir a la energía nuclear para revertir la escasez que hoy sufre la industria.
Dejando de lado su alto cargo directivo, respondió que en el mundo existen experiencias que parecen confirmar la conveniencia de emplear este tipo de energía.
«Pareciera ser que tecnología está. Francia que exporta energía a toda Europa en base a sus setenta plantas nucleares a lo mejor es un modelo que hay que mirar con atención, lo digo como una experiencia personal», sostuvo el alto ejecutivo de la estatal.
Frente a otra pregunta de la audiencia, el vicepresidente de Codelco afirmó que la empresa debe mejorar su imagen frente a la comunidad, pues hoy es vista como una fuente de privilegios para unos pocos.
Tras su intervención en la tercera versión de los desayunos de análisis Visión Regional, Sergio Jarpa se trasladó rápidamente a Calama para acompañar al ministro de Minería, Santiago González, en su visita a esa ciudad, después de cumplir su agenda en Antofagasta.
Fuente / El Mercurio de Antofagasta