(El Mercurio de Calama) Tras el terremoto en Japón y luego de ver la gran destrucción que existe en ese país, inmediatamente los chilenos pensamos en el bien nuestro. En ese instante, mientras estábamos pegados al televisor viendo como se movía la tierra al otro lado del mundo, se nos vino a la mente que el precio del cobre subiría .
Si bien esa reflexión «en caliente» tiene algo de verdad, no será así en el corto plazo porque no sólo bajará la demanda japonesa, sino que también los precios según los expertos.
Pero no todo es malo, porque cuando comience la reconstrucción, sucederá lo que usted está esperando, es decir subirá la demanda y los precios del metal rojo y otros comodities se irán a las nubes.
Tras el terremoto
El presidente del Consejo Minero, Miguel Ángel Durán, estimó que habrá efectos sobre el mercado del cobre. «Aunque es aún bastante preliminar para hacer una evaluación definitiva, es posible anticipar un impacto en el mercado del concentrado de cobre, dado que Japón posee una gran capacidad de fundición y una parte importante de la producción de concentrados de Chile se exporta a ese país».
Dijo que aún falta información para hacer un diagnóstico real de la demanda que ejercerá Japón sobre el mercado en lo inmediato y en el futuro.
De todas formas cree que por ahora «sería esperable, ver un alza en los cargos de tratamiento de concentrados, dadas la menor capacidad de fundición y una eventual escasez de cobre refinado en los mercados, lo que podría impactar en el precio».
Por estos días el estancamiento de la actividad industrial, la falta de energía que ha interrumpido la producción industrial y las operaciones en las fundiciones de cobre y aluminio y en refinerías, es probable que afecten la demanda, pero eso aún no se puede decir con certeza, en todo caso las mineras que operan en nuestro país y que exportan concentrado a los nipones dicen que no tendrán inconvenientes (ver nota lateral).
Japón, el tercer consumidor mundial de materias primas, no produce muchos productos sin refinar, pero importa minerales en bruto para transformarlos en metales refinados. Su producción de cobre refinado fue de cerca de 1,52 millones de toneladas en el último año fiscal, un 7 por ciento de la producción mundial.
Reconstrucción
«El esfuerzo de reconstrucción involucrará el uso de una amplia gama de diferentes metales -aluminio y acero, en particular- pero también cobre», dijo Christin Tuxen, analista de Danske. «Es probable que eso demore unos meses, tal vez un año o dos», agregó.
Las estimaciones del impacto económico están apenas comenzando ahora, pero una vez que arranque la reconstrucción, tanto la demanda como los precios de los metales escalarán.
«Una vez que se metan en la fase de reconstrucción (el mercado) será alcista porque, obviamente, tienen que cambiar todas las estructuras», dijo Lars Steffenson, director gerente de Ebullio Capital Management.
El referencial del cobre en la Bolsa de Metales de Londres cerró ayer a 9.195 dólares la tonelada desde 9.190 dólares al cierre del viernes, cuando el metal industrial tocó un mínimo de tres meses de 8.992 dólares la tonelada, luego del terremoto.
«A corto plazo, será muy negativo, porque estamos viendo una gran cantidad de productores y fabricantes de automóviles (que usan aluminio y cobre) detener la producción», dijo Tuxen.
Toyota Motor, por ejemplo, dijo que suspendería la producción en todas sus fábricas de automóviles nacionales hasta por lo menos el 16 de marzo, de unos 40.000 vehículos.
Honda dijo que sus plantas en Japón se mantendrán cerradas hasta el 20 de marzo.
Fuente/ El Mercurio de Calama