(MCH) Frente al actual escenario del cobre, el que ha reactivado nuevos proyectos y ampliaciones en el Norte Grande del país, no sólo es fundamental aumentar la producción e importación de ácido sulfúrico. Dentro de la cadena logística y para hacer frente al crecimiento en su consumo producto de la lixiviación del metal rojo, también es clave aumentar la capacidad de almacenaje de este insumo, para asegurar un abastecimiento seguro y continuo.
Por ende, los analistas aseguran que la demanda de ácido se mantendrá vigorosa durante el período, considerando que se proyecta un incremento de 500 mil toneladas de cátodos SxEw hacia el 2015.
En este contexto, la Corema de la Región de Antofagasta dio luz verde a un proyecto de Interacid Trading Chile en la bahía de Mejillones, donde la empresa proyecta aumentar su capacidad de almacenaje de ácido sulfúrico, iniciativa que se ejecutará en la planta actual, que se ubica en una superficie de 30 hectáreas.
Se informó que técnicamente, la finalidad del proyecto es incrementar la capacidad de almacenamiento para lograr un depósito total de 160.000 toneladas de ácido sulfúrico.
“El proyecto considera construir 3 nuevos estanques de 20.000 toneladas cada uno, para el almacenamiento de ácido sulfúrico, los que contarán con el sistema de cañerías existentes que provienen del terminal marítimo así como con el área de carga de camiones y ferrocarril”, se especificó.
Se agregó que “la ampliación proyectada no necesariamente implica la necesidad de una mayor descarga de graneles líquidos desde buques tanque, por sobre los actuales requerimientos, pero si ha fundamentado la decisión de ampliar la capacidad actual de las instalaciones de almacenamiento de ácido de la empresa”.
Los estanques serán emplazados en el sector de la planta de ácido de Interacid Mejillones, cuyas dimensiones aproximadas de éstos son 30 metros de diámetro y 15 de altura, obteniendo de esta manera un diseño estable al volcamiento y un volumen útil de 11.000 m3, equivalentes a 20.000 toneladas de ácido sulfúrico.
Los estanques serán fabricados en acero al carbono y sus mantos variarán su espesor desde 32 mm a 6 mm en el extremo superior.
Las fundaciones del estanque se han proyectado en forma de anillo perimetral, con relleno interno de arena. En la parte inferior de la fundación se ha considerado un relleno compactado con hormigón pobre, para asegurar la calidad del suelo.
El estanque estará emplazado dentro de una piscina de contención de derrames con una capacidad volumétrica 10% mayor a su capacidad. Esta estará completamente impermeabilizada con una lámina de HDPE de 1.5mm de espesor.
Fuente / MCH.