(El Mercurio).- Aunque cambió la forma en que llega el gas a Chile, esta modificación será imperceptible para los consumidores. La gente en sus casas sólo abre las llaves de paso y usa el energético.
Sin embargo, el proceso tras esta operación varió drásticamente con el estreno de GNL Quintero. Antes, cuando el gas provenía de Argentina, el camino era más sencillo. Productoras de gas en el vecino país inyectaban este recurso en estado gaseoso a una red de ductos. Ahí se transportaba por alguna de las cuatro conexiones que unen Argentina con Chile. Una vez que el gas llegaba al país, éste era tomado por firmas, como Metrogas, o eléctricas, como Endesa, para ser utilizado.
La apuesta por el gas natural licuado (GNL) si bien complejizó el proceso, le dio independencia energética al país, antes supeditado a un monoproveedor. Ahora ese gas es comprado en alguno de los países que cuentan con el recurso y con plantas de licuefacción. Trinidad y Tobago, Guinea Ecuatorial y Egipto son algunos ejemplos.
Una vez extraído, el gas es trasladado en estado gaseoso hasta alguna de esas plantas ubicadas en zonas costeras. Ahí el recurso es enfriado a -160°C, lo que deja al energético en estado líquido, reduciendo su volumen 600 veces. El gas, convertido en GNL, es introducido en buques especialmente acondicionados para su traslado, como el Methane Jane Elizabeth, que llegó a Chile en julio. Estas naves zarpan hasta alguno de los países que cuentan con terminales de regasificación, como el de Quintero.
Al llegar a estas instalaciones, los buques descargan el GNL a la misma temperatura de traslado. El recurso pasa por un muelle de casi 2 km, siempre en estado líquido hasta llegar a enormes estanques de almacenamiento donde se contiene el recurso. Este proceso será puesto en marcha en 2010, cuando estén construidos los dos estanques principales, ya que por el momento el GNL pasa del barco directamente a los vaporizadores. Así, a futuro, el GNL será retirado de los contenedores y llevado hasta vaporizadores que elevan su temperatura, volviendo a transformar el combustible a estado gaseoso. Luego, el gas es inyectado a los ductos internos para que las distribuidoras y las eléctricas puedan utilizarlo.
Inauguración
El jueves pasado, con la presencia de la Presidenta Bachelet se estrenó oficialmente el terminal, el que ya estaba operando a plenitud desde el pasado 5 de septiembre.
Fuente / El Mercurio