Minería de la Nación proyecta inversiones por US$12.000 millones para los próximos 8 años. Pero el país todavía exhibe altibajos institucionales que pueden ahuyentar interesados.
El escándalo riojano, que le costó la destitución al gobernador Angel Maza, también terminó en una ley que prohibió lisa y llanamente la minería a cielo abierto en la provincia vecina. En el medio, el nuevo titular del Ejecutivo, Luis Beder Herrera (que ocupaba el cargo de vice), denunció maniobras sospechosamente convenientes para la empresa Yamiri SA, una firma con capitales extranjeros y estatales riojanos. Como si esto fuera poco, Barrick decidió apartarse del yacimiento de Famatina, debido a la resistencia generada en medio del escándalo político.
La pregunta a hacerse es la siguiente: ¿podría separar un inversor internacional esto que ocurre en La Rioja con el panorama que ofrece San Juan?
«Hay inversores por regiones que son súper especializados. Pero los asesores lobbistas, que evalúan grandes inversiones, difícilmente cambien sus preconceptos que tienen que ver con la imagen general que proyectan ya no provincias de Argentina, sino Latinoamérica en su conjunto», definió desde la Bolsa de Comercio de San Juan (BCSJ) la asesora Ana Kulichevsky.
¿Por qué invertir en Argentina? «Las inversiones deben ser lo suficientemente rentables en materia minera como para compensar las tasas de retorno», explicó Kulichevsky. En el diseño de una inversión, uno de los factores que más pesa es la tasa de descuento, que sube a medida que el país presenta un mayor riesgo. Traducido: la ganancia calculada debe ser lo suficientemente alta como para compensar los desbarajustes de los que Argentina presenta ejemplos recientes.
En esta etapa de la evaluación de una inversión, se presenta una mayor exigencia en la rentabilidad. «Es muy difícil cambiar la imagen de un día para el otro: somos un país de alto riesgo», dijo la asesora de la BCSJ. «Luego de los viajes de Bush, puede ser que Brasil, Chile y Costa Rica se despeguen un poco del resto de Latinoamérica. El ABC de las inversiones pone a la cabeza la fortaleza institucional del país de destino», agregó.
En esta dirección, Kulichevsky citó la teoría del economista Douglas North, que mereció el Nobel: la única forma en que un país se puede desarrollar es con instituciones fuertes. Y eso puede demandar muchos años.
¿Quiénes han podido demostrar que las cosas cambiaron? España e Italia, por ejemplo, bajo el paraguas de la UE.
North también dijo que si no están bien delimitados los derechos de propiedad, una sociedad no puede desarrollarse. Esta es una de las patas de la fortaleza institucional.
A la cabeza en el ranking mundial figuran Dinamarca, Suecia, Noruega y Holanda, entre otros. Y en el mundo todavía está fresca la flagrante violación al derecho de la propiedad que se cometió en Argentina durante la crisis del 2001-2002.
Los gigantes asiáticos China e India recién están reconstruyendo su imagen institucional frente al mundo. El primero de ellos, puntualmente, está avanzando hacia el respeto a la propiedad privada. Y esto es una señal positiva para los inversores internacionales.
Fuente / Diario de Cuyo