(Diario Financiero)Los coletazos de la operación entre CAP y Mitsubishi aún se dejan sentir y, a la luz de los últimos antecedentes, están lejos de terminar.
A la presentación de un reclamo formal por parte de Juan Enrique Rassmuss, dueño del 39% de Invercap, contra el presidente de la acerera, Roberto de Andraca, ante la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), se sumó este lunes un oficio por parte de esta entidad, para que CAP aclarara cuáles eran los alcances del pacto de accionistas con Mitsubishi.
En el oficio N° 2637 el ente fiscalizador solicitó a la gerencia de CAP detallar el acuerdo, del cual a la fecha sólo se conocía que se incrementaría el número de directores de la Compañía Minera del Pacífico (CMP) de cinco a siete, para otorgar dos cupos a los japoneses.
Ayer, a través de un hecho esencial, el gerente general de CAP, Jaime Charles, entregó más detalles del acuerdo, donde se detalla que ambas entidades no controlarán conjuntamente CMP, y que consolidarán todo en CAP, matriz de la Minera del Pacífico.
Además de esto, se establecen en el pacto «Comités Operativos» en CMP, entidades que apoyarán al gerente general en el manejo de la empresa, pero no tendrán poder de decisión.
Quórum especiales
Toda acción futura que se desarrolle en la Compañía Minera del Pacífico deberá contar con ciertos niveles de presencia de votos o acciones como, por ejemplo, a la hora de enajenar activos por sobre los US$ 50 millones.
Entre otras materias que se someterán a aprobación de quórum especiales está la aprobación de estados financieros, si es que el auditor no lo hace, pago de bonos a los directores de la CMP por sobre US$ 1 millón anual, celebración de contratos superior a los
US$ 10 millones o de más de 3 años de duración o, por ejemplo, incurrir en deudas que exceda las dos veces el ratio Deuda/Ebitda.
Fuente / Diario Financiero