Un “escenario de creciente acoso legal” en su proyecto El Mauro, de Minera Los Pelambres, denunció el grupo Luksic a través de una carta enviada por el presidente de su brazo minero, Antofagasta Minerals, Marcelo Awad, al presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y la Sonami, Alfredo Ovalle. En ella también se solicita analizar y discutir esta “problemática” en las sociedades que dirige.
“Queremos manifestarle nuestro pleno acuerdo y apoyo respecto a la preocupación expresada por usted, en el sentido de que el acoso legal que viven numerosos proyectos de inversión en nuestro país tiene un efecto negativo en el desarrollo de los mismos y desincentivan futuros emprendimientos”, señala la nota.
Le explica que “hasta ahora son ocho los juicios (que enfrenta Minera Los Pelambres en su proyecto El Mauro), los cuales si bien son iniciados siempre en contra de la autoridad o terceros, principalmente afectan a la minera y su proyecto de desarrollo”.
Certeza jurídica en tela de juicio
Asegura que estos recursos legales y querellas criminales se inician habitualmente luego de haberse agotado las instancias de reclamación administrativa asociadas a los temas que se alegan. A nuestro entender, añade, “este fenómeno tiene su origen a que el demandante, si pierde en las instancias legales, no enfrenta costo alguno”.
“En este contexto de hostigamiento legal, ya son cinco las solicitudes de paralización que ha enfrentado El Mauro y pese a que todas ellas fueron denegadas, para nuestra empresa es complejo trabajar en este clima de amenaza constante de terceros que intentan lucrar abusando de los procedimientos y plazos establecidos en y por la ley, afectando la certeza jurídica que requieren inversiones de gran envergadura.
Señala, asimismo, que “nuestra empresa quiere ser un aporte para la minería chilena y para ello cuenta con un portafolio de proyectos, en distintos grados de avance, que comprometen altas inversiones en el país”. Sin embargo, “escenarios como el descrito están afectando no sólo a nuestra compañía, sino a otras inversiones, lo cual entorpece el emprendimiento, desalentando la inversión e inmovilizando el desarrollo de proyectos de evidentes beneficios para el crecimiento del país”.
Fuente / La Segunda