Un escenario que se había esbozado antes, pero que en la última “Semana de la Minería” tomó una forma más clara es que existen “grandes dificultades para que la industria minera pueda aumentar su producción”, afirma Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco), organismo que organiza gran parte de los encuentros y seminarios que congregaron a mineros de todo el mundo en Santiago a fines de marzo.
Es más. Guajardo dice que este año los debates dieron más precisión al diagnóstico de cuáles son los problemas más apremiantes: la escasez de profesionales calificados, que “se está convirtiendo en algo muy grave”; la falta de
disponibilidad de equipamiento; el encarecimiento de la energía, y en el caso de Chile y algunos otros países como Australia, el agua.
¿Por cuánto tiempo será complicado elevar la producción de cobre?
Las estimaciones son que la producción no tendrá un incremento significativo, por sobre las 800 mil toneladas al año, sino hasta la próxima década, hacia el 2011 o 2012. Prácticamente todos los proyectos que estaban en carpeta, incluidos los que se harían en Chile, se están atrasando.
¿Por encarecimiento y disponibilidad de los insumos?
Lo que más está afectado es la disponibilidad. Estamos hablando de que si quieres comprar un camión, tienes que esperar dos años. Y más grave aún es la situación de los neumáticos.
¿Este escenario es el que sustenta los altos precios del cobre?
Es un elemento fundamental. El cobre que estaba acumulado ya se ha consumido en gran parte, y mientras la demanda se mantenga en expansión, como ha sucedido en últimos tres o cuatro años, es muy difícil pensar que el cobre va a bajar.
¿Cuáles son sus proyecciones?
He mantenido por varios meses una cotización en torno a los US$ 2,8, pero probablemente tendré que revisarla al alza si el tono con que se está dando el incremento de precios en las últimas semanas se prolonga.
¿Y para adelante?
Para 2008, si la economía de Estados Unidos logra repuntar, escenario de estabilización que ya está bastante asegurado, debería mantenerse en niveles parecidos al 2006 y 2007. No hay expectativas de una caída significativa de precios, bajo los US$ 2, de aquí hasta el 2009. Mi visión es que el cobre está muy fuerte.
No sólo es responsabilidad de las mineras
Mencionaba problemas de escasez de profesionales y de equipamiento, ¿por qué el mercado no los proveyó?
Hay un comportamiento muy cíclico de la industria, y especialmente entre los años 1998 y 2003 los precios estuvieron extremadamente bajos y eso afectó en forma seria las inversiones. Se veía un panorama muy negativo, disminuyó el interés de las personas por estudiar minería. Eso cambió muy violentamente y ahora estamos en un período de expansión de la economía mundial que no se registraba en muchas décadas, generándose una situación de demanda radicalmente distinta.
¿La inversión cayó tanto porque la industria diagnosticó que era una situación más permanente?
La profundidad y duración del ciclo de precios bajos fue inusitada, muy violenta, y eso desalentó inversiones. Pero no es sólo responsabilidad de las compañías mineras: el mundo financiero tal vez no creyó que la industria minera podía volver a tener un ciclo tan expansivo y se restringió el financiamiento y se dificultó el avance de proyectos.
Por otro lado, las presiones de bajos precios hacen que las compañías tengan que reducir costos y mostrar una cierta rentabilidad. Hay una restricción debido a la profundidad del ciclo de precios bajos, que ahora está pasando la cuenta.
¿Entonces estuvo bien que Codelco, bajo el liderazgo de Villarzú, tuviera un plan ambicioso de expansión?
Si se comparan los niveles de inversión de las mineras, Codelco es de las que tienen menos variabilidad a lo largo de toda su historia. Cuando el precio baja, Codelco nunca deja de invertir a niveles tan críticos. Codelco siempre ha tenido un comportamiento menos pro cíclico, y Villarzú mantuvo esa política.
¿Y si ahora todas las mineras se ponen a invertir es posible esperar un nuevo ciclo de bajas de precios por sobreoferta?
Por eso es trascendental la discusión del precio a largo plazo, a unos 25 años, con el cual se evalúan los proyectos de inversión. Es muy importante diferenciar cuánto de los incrementos de costos es permanente y cuánto temporal. Si uno se embarca a invertir como loco, pensando que esto es permanente, probablemente se equivoque.
¿Cuál es su proyección de largo plazo?
Debería moverse entre US$ 1,20 y US$ 1,30.
Aumento De costos es generalizado
¿Seguirán subiendo los costos de la industria?
El aumento en los costos de la industria minera no es una situación puntual, sino que refleja un proceso global y generalizado. Y en el caso del cobre se ve influido, entre otros, por alzas de insumos, como el acero o la energía. Estamos en medio de un período en que el crecimiento de la economía mundial ha sido el más fuerte y prolongado en varias décadas, lo que ha generado una importante demanda de bienes y servicios que explica los altos precios de las materias primas.
Además, la subinversión generada por el largo período de bajos precios de los commodities entre 1998 y 2003 ha dificultado el aumento de la oferta y con ello la posibilidad de una disminución de los precios en el corto plazo. Mientras estas situaciones persistan, la presión alcista en los costos se mantendrá.
Rechazo a venta de Gaby es “perjudicial” para Codelco
No le parecen bien a Juan Carlos Guajardo las declaraciones de los representantes de los trabajadores de Codelco en el directorio, que piden que no se concrete la opción de venta de hasta un 49% del proyecto Gaby a la china Minmetals.
Y esgrime varias razones:
“En primer lugar entiendo que existe una negociación aún en curso, por lo que opiniones de miembros del directorio de la empresa en este punto pueden resultar perjudiciales para Codelco. Me pregunto si el sometimiento actual de Codelco a la normativa de la SVS es compatible con este tipo de intervenciones públicas. De todos modos, esto ratifica la urgencia del cambio a la ley de gobierno corporativo de Codelco, por la inconveniencia de que los sindicatos, al emitir una opinión sobre la empresa, que es parte de su rol, generen al mismo tiempo un efecto perjudicial”.
“Además, revisar un acuerdo ya establecido no parece razonable. Los sindicatos, al pertenecer al directorio de Codelco, tuvieron la oportunidad de manifestar su opinión contraria al acuerdo y por lo tanto deben asumir esa realidad”.
“Por último, la relación con China debe ser estratégica, es un asunto país. Los sindicatos se oponen a esta posibilidad en la defensa de sus intereses
Fuente / La Segunda