Minería del oro en Chile: Con potencial para seguir creciendo

En 2017 la producción chilena del metal dorado fue de 37,9 toneladas de oro fino; un 44% correspondió a producción primaria, mientras que el 55% fue como subproducto de la minería del cobre.

Si bien la minería del cobre, y más recientemente la del litio, suelen acaparar la atención respecto de esta industria en Chile, el oro y la plata también han generado importantes proyectos en el país. Y más importante aún, existe el potencial para que lo sigan haciendo, así los señalan los expertos consultados por MINERÍA CHILENA.

Según los datos que maneja Cochilco, en 2017 la producción chilena del metal dorado fue de 37,9 toneladas de oro fino, lo que representa aproximadamente un 1,1% de lo generado a nivel mundial, ubicándose en el rango de los 20 mayores productores. A ello se suman las 1.300 toneladas de plata fina, un 5% de la producción mundial, situando al país en la sexta posición.

Igualmente relevante resulta que de ese volumen, un 44% del oro extraído corresponde a producción primaria, mientras que el 55% es subproducto de la minería del cobre; otros 231 kilos provienen de la minería del plomo y zinc (0,6%).

En cuanto a los principales productores (con más de cuatro ton en 2016) en Cochilco señalan a El Peñón, Centinela (de Antofagasta Minerals), Marincunga y Escondida. En el caso de la plata, los principales actores fueron Codelco, Collahuasi, Escondida y El Peñón.

Al respecto, Álvaro Merino, gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), subraya que en 2017 las empresas del segmento mediana minería aportaron el 13% de la producción aurífera, en tanto que las grandes compañías mineras contribuyeron con el 83%; y las pequeñas correspondieron al 4%.

1.300 toneladas de plata fina anotó el país en 2017, un 5% de la producción mundial, situando a Chile en la sexta posición.

Perspectivas

A la luz de la cartera de proyectos mineros actualizada a 2018, Víctor Garay, coordinador de Mercados Mineros de la Comisión, indica que para el oro existen cuatro iniciativas de explotación primaria en categoría de probable (Salares Norte, Nueva Esperanza – Arqueros, Cerro Maricunga y La Coipa Fase 7) que, a 2022, suman una inversión de US$2.037 millones. “Esto significa un aumento en la inversión esperada en relación a 2017, donde se tenían en cartera tres proyectos con una inversión de US$1.037 millones. Así, como oferta primaria de oro, se espera una producción de 23,2 ton de oro a 2028”, puntualiza.

Cabe recordar que la minera de origen sudafricano Gold Fields ingresó en el primer semestre de este año al Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de su proyecto de oro y plata Salares Norte, inversión por US$1.000 millones en la Región de Atacama.

El director ejecutivo de PlusMining, Juan Carlos Guajardo, suma a estos emprendimientos el aporte del futuro proyecto Nueva Unión -de cobre, oro y molibdeno, joint venture de Goldcorp y Teck-. Así, sostiene que en conjunto, estas operaciones aportarían en torno a 31 toneladas del metal hacia 2028.

En el caso de la plata, comenta que si bien no hay grandes iniciativas, “podría existir un aumento de 100 toneladas adicionales (sobre las 1.320 toneladas de 2017), gracias a la producción potencial del yacimiento aurífero Nueva Esperanza – Arqueros.

Y aunque todavía en fase inicial, también reaparecen en el horizonte del oro los yacimientos Cerro Casale y Caspiche, ahora unidos en la iniciativa Norte Abierto (ver entrevista en pag. 20).

Asimismo, en una reciente entrevista con MINERÍA CHILENA el gerente general de Kinross en el país, dijo que están evaluando el potencial de reanudación de la producción en Chile a largo plazo, lo que incluye sus proyectos La Coipa y Lobo-Marte. Es así, sostuvo, como han estado trabajando activamente en exploraciones, estudios de ingeniería y desarrollo de permisos. La firma canadiense posee tres activos en nuestro territorio: La Coipa, Lobo-Marte y Maricunga.

En tanto, consultado el gerente de Estudios de Sonami por el potencial de crecimiento que avizora en el caso de la mediana minería del oro y otros metales preciosos, responde que la probabilidad de crecimiento del sector “es muy auspiciosa”.

Exploración

Para desarrollar nuevos yacimientos es fundamental la exploración. Cabe recordar que en el contexto mundial, la búsqueda de oro se lleva la mayor parte de los presupuestos destinados a esta actividad: 51% de los US$7.300 millones registrados en 2017, según el estudio que anualmente elabora S&P Global Market Intelligence.

¿Cuál es el escenario en Chile? El director de PlusMining precisa que en términos de actividades de perforación, los metales preciosos tienen predominio en Chile: “De los 534 pozos perforados en 2017, a prospectos de oro correspondieron 285 (53%) y 155 a plata (29%)”.

En cuanto al presupuesto de exploración aurífera, indica que en ese ejercicio fue de US$173 millones, equivalente a un 28,7% del gasto total en el país, “que se ha mantenido en valores cercanos al 30% durante los últimos 20 años”, acota.

Para Guajardo, Chile tiene gran atractivo geológico en este ámbito, “debido a las intensas asociaciones auríferas con los depósitos de cobre en la zona cordillerana, lo que genera un interesante potencial para grandes iniciativas en el sector limítrofe, lo que en muchos casos podría implicar la ejecución de proyectos binacionales entre Chile y Argentina”. Pero hace hincapié en que junto con las complicaciones propias de sacar adelante depósitos transfronterizos, la presencia de glaciares es otro factor importante a considerar, especialmente tras las lecciones aprendidas luego del fracaso del proyecto Pascua-Lama, recientemente clausurado en forma definitiva por el Primer Tribunal Ambiental.

 

 

 

Álvaro Merino concuerda en que Chile tiene potencial en la minería del oro, pero subraya que se deben hacer las inversiones, “y en este sentido es necesario reencantar a los inversionistas para que vuelvan a invertir en la minería chilena. Para ello, entre otros aspectos, es necesario realizar cambios en nuestra legislación que otorguen mayores grados de certeza jurídica y también es prioritario agilizar el otorgamiento de permisos, y generar una instancia pública que vele por una tramitación más expedita de grandes proyectos; en este sentido consideramos muy valioso la creación de la Oficina de Gestión de Proyectos Sustentables (GPS)”, concluye.

Volatilidad del precio

Con respecto a las perspectivas para el precio del metal, el coordinador de Mercados Mineros de Cochilco explica que usualmente los metales preciosos, en especial el oro, se ven afectados por variables macroeconómicas, como la fuerza del dólar, las tasas de interés, el ciclo económico y el rendimiento del mercado accionario. “Así, en primera instancia, lo que ocurra en el mercado dependerá fuertemente de si el conflicto comercial entre Estados Unidos y China escala en intensidad y duración. Asumiendo que no se agrave significativamente, el precio del oro debiese mostrar estabilidad. Esto, en un contexto de positivo desempeño de las economías desarrolladas, aclara. El experto recuerda, también, que el oro es considerado un activo refugio contra la inflación, fenómeno que por ahora -agrega- se encuentra contenido en los países desarrollados, particularmente Estados Unidos.

El gerente de Estudios de Sonami sintetiza en cuatro los factores que influyen en la cotización del metal:

  • Los periodos de expansión económica incrementan la demanda por joyas, así como el uso de oro en tecnología y como instrumento de ahorro.
  • Los riesgos de mercado y la incertidumbre también fortalecen el consumo, pues este metal precioso actúa como activo de refugio.
  • El aumento de la inflación es otro factor que contribuye a impulsar el precio.
  • El costo de oportunidad, esto es el precio de otros activos, tales como bonos, monedas, y de las tasas de interés. El aumento de la cotización de bonos contrae el valor del oro -detalla- como también un dólar más robusto y tasas de interés al alza.

“Se espera un crecimiento económico interesante a nivel mundial y particularmente dos actores relevantes de la demanda, como son China e India, continuarán impulsando el consumo y, en consecuencia, su cotización. No obstante, la fortaleza del dólar y el incremento de la tasa de interés jugarán en sentido contrario, impulsando a la baja su precio”, comenta Merino, aventurando un escenario volátil, especialmente el próximo año.

Enfatizando estos puntos, Juan Carlos Guajardo sostiene que la reciente alza de tasa de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos podría afectar la cotización del oro y, en menor cuantía, la de la plata, dado que existe una importante correlación negativa entre esta variable y los precios de los metales preciosos. Sin embargo, advierte que el análisis económico y financiero resulta complejo en esta oportunidad, por la incertidumbre ocasionada por la disputa entre Washington y Beijing.

“En particular, este año ha sido de importantes caídas en el precio del oro -plantea-, el cual inició 2018 con un valor cercano a los US$1.350/oz y actualmente (mediados de octubre) apenas llega por debajo de los US$1.200/oz, lo cual podría agudizarse con el incremento de 25 puntos base en la tasa de interés norteamericana, pese a la alta volatilidad que enfrentan los mercados en la actualidad”.

El analista sostiene que en la caída del valor del oro este año ha incidido el sólido crecimiento económico en Estados Unidos, lo que ha dado soporte al dólar y ha mantenido presión sobre el metal, el cual no ha mostrado una tendencia clara y se ha situado en torno a los US$1.200/oz desde agosto.

“Queda por observar qué factor primará con mayor fuerza en los próximos meses, si la fortaleza del dólar o el uso del oro como refugio ante la creciente incertidumbre política y económica mundial”, postula.

“El precio del oro no ha mostrado una tendencia clara y se ha situado en torno a los US$1.200/oz desde agosto”, señala Juan Carlos Guajardo.

Comercialización y control

¿Cómo se comercializa el oro y otros metales preciosos generados en Chile?

Juan Carlos Guajardo explica que un 75% de la producción primaria se vende como metal doré, un 20% como concentrado y un restante 5% como barras de oro y minerales de concentración. En el caso del metal obtenido como subproducto, un 80% es tranzado como metal doré y el 20% restante contenido en concentrados.

En cuanto al control que realiza Cochilco, desde la entidad señalan que sólo pueden fiscalizar la producción de oro que se obtiene como subproducto del cobre. “Esta fiscalización es, a grandes rasgos, en la valorización del metal contenida en los contratos. El oro comercializado es principalmente en metal doré, que es de baja pureza”, detalla Víctor Garay.