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Una agenda para los relaves

En 2014 la minería generó 600 millones de toneladas de relaves al año y para 2035 la cifra podría bordear los 1.100 millones de toneladas. Académicos, privados y servicios públicos coinciden en que los recursos son escasos y el tema cobrará una “creciente importancia” en los próximos años.

Modificar el Decreto 248, avanzar en un cuerpo normativo para pasivos ambientales mineros y fortalecer las atribuciones del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) fueron parte de los temas que abordó el seminario “Futuro de la Minería en Chile: Relaves”, organizado por el Programa Alta Ley y el Centro de Investigación en Tecnología Aplicada a la Minería, AMTC, de la Universidad de Chile.

Fue la ministra de Minería, Aurora Williams, quien puso sobre la mesa la importancia de avanzar en temas normativos. Hasta 1970, explicó, los relaves se depositaban sin regulación, hasta que el DS 86 fijó parámetros de diseño, construcción y operación ante la actividad sísmica. Posteriormente la normativa sería remplazada por el DS 248.

En el mediano plazo, añadió, se iniciaría “un trabajo de actualización de este cuerpo normativo, con el objetivo de incorporar los avances tecnológicos y la experiencia de los últimos diez años en la materia”.

El tema preocupa. En la actualidad se generan 1.400.000 toneladas diarias de relaves en el país; sin embargo, como consecuencia directa de las bajas leyes de mineral, a 2035 el volumen de relaves podría escalar hasta los 1.100 millones de toneladas al año.

Para sumar al problema, según datos levantados en el Programa Alta Ley, hoy el 47% de los depósitos de relaves, de un total de 756, tiene algún tipo de conflicto con las comunidades.

María Francisca Falcón, jefa del Departamento de Relaves del Sernageomin, unidad creada en 2014, dio cuenta que el Servicio no dispone de las facultades para realizar mediciones en materia de infiltraciones (desde tranques), atributos que hoy recaen en otros servicios, como la Dirección General de Aguas. Por eso, agregó, “es necesario reforzar el DS 248 para tener artículos que permitan diseñar un buen proyecto, pero también para poder fiscalizar durante la operación y la construcción”.

Innovación

Mauro Valdés, presidente ejecutivo del Programa Nacional de Minería Alta Ley,  hizo ver que si bien los depósitos de relaves operativos en el país han resistido bien a los movimientos sismológicos de los últimos años, dando cuenta de buenas prácticas, éstas no se han traducido en generación de conocimiento: “De las 70 patentes a nivel internacional que logramos constatar en temas de tranques de relaves, no hay ni una desarrollada en Chile, y de los 69 papers publicados, sólo hay seis chilenos”, indicó.

Para comenzar a revertir lo anterior, Valdés destacó lo que llamó “frutos tempranos” de las recomendaciones de la hoja de ruta: las convocatorias de Corfo para el desarrollo de herramientas tecnológicas para el monitoreo de depósitos de relaves y para la recuperación de elementos de valor desde relaves mineros. Ambos procesos cerraron su periodo de postulación recién el 13 de septiembre último.

A través del primero, Corfo cofinancia hasta el 50% del costo total del programa adjudicado, equivalente a un máximo de $4.000 millones, bajo la modalidad de subsidio no reembolsable. En el segundo cubre hasta el 70% del costo total del programa, con un máximo de $2.000 millones y bajo igual modalidad.

PAM

Raimundo Gómez, director ejecutivo de la Fundación Relaves, organización nacida tras el colapso del tranque Las Palmas en 2010, se refirió a lo que, según sus parecer, es uno de las grandes deudas en materia normativa. “No puede ser que, siendo un país minero, no tengamos una ley sobre pasivos ambientales mineros (PAM) para relaves abandonados o que no existan parámetros de cuánto (es posible) contaminar nuestros suelos”, afirmó.

Ignacio Moreno, subsecretario de Minería, reconoció que con la “escasez de recursos” de Sernageomin, es complejo abordar el tema. “Tenemos que lograr un marco legal que permita a la empresa remediar los vacíos que existen. Puede que algunos pasivos tengan valor económico, pero el marco legal actual no permite tratarlos. Hoy el Estado no es dueño de esos pasivos y cuando alguna empresa innovadora se ha acercado a estos depósitos, han aparecido personas ligadas a la empresa que originó el relave y han puesto problemas”, comentó la autoridad.

Moreno destacó la experiencia del gobierno de Cataluña, España, para abordar situaciones como la anterior, donde el Estado puede licitar los pasivos para que empresas puedan tratarlos y, a la vez, recuperar el valor económico que hay en ellos.