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SMI de la Universidad de Queensland se instalará en Chile

El proyecto, apoyado por Corfo, tiene un presupuesto de US$20 millones para ocho años y su trabajo estará orientado a mejorar la productividad y la huella ambiental de las operaciones mineras en el país.

Este 2014 llegará a Chile el Instituto de Minería Sustentable (SMI por su nombre en inglés), de la Universidad de Queensland, Australia, uno de los mejores centros de I+D del mundo en esta área.

El objetivo de esta iniciativa es aprovechar la oportunidad que presentan los actuales desafíos de la industria, tales como la sustentabilidad en su funcionamiento, el costo de la energía o las condiciones geográficas extremas.

El proyecto, que tiene un presupuesto de US$20 millones para ocho años, se ejecutará junto al Departamento de Ingeniería Metalúrgica (Dimet) de la Universidad de Concepción (UdeC) y se dedicará a realizar investigación, desarrollo y transferencia tecnológica, lo que permitirá generar soluciones en el área de minería y metalurgia extractiva.

El director del Dimet, Roberto Parra, explica que “la UdeC va a aportar principalmente toda su capacidad de investigación, sus laboratorios, así como la red de contactos y profesionales”.

Parra también señala que una muy buena parte de la instalación física del centro va a estar en la UdeC, y que a la vez “mucha de la actividad se va a desarrollar directamente en las operaciones de las empresas mineras y sus fundiciones, ubicadas principalmente en la zona norte de Chile”.

En tanto, el subdirector técnico del SMI, Ben Adair,  comenta a MINERÍA CHILENA que se sienten muy orgullosos de asociarse con una de las principales universidades chilenas para establecer el SMI en el país. Además, afirma que para la Universidad de Queensland la oportunidad de estar presentes en esta región con un centro de excelencia internacional significa “un progreso sustancial en los esfuerzos de la institución por colaborar más estrechamente con las comunidades, empresas y gobiernos latinoamericanos”.

Asimismo, remarca que el SMI tiene una relación cercana y de más de 40 años con la industria minera chilena, tiempo en el cual “hemos desarrollado estrategias innovadoras para mejorar la productividad, sustentabilidad y seguridad de la industria, por lo que el establecimiento en Chile es un paso natural”.

Adair sostiene que el SMI aspira a trabajar con la industria chilena para mejorar la productividad y la huella ambiental de las operaciones, preocupándose de los recursos hídricos, aumentando la eficiencia de los recursos energéticos y capacitando a los operadores y profesionales de la industria.

Entre sus resultados esperados, destacan aportes significativos y demostrables de las líneas de investigación en beneficio de las empresas de la industria minera chilena que participan del proyecto; y un modelo de investigación, capacitación y transferencia tecnológica que fomente la innovación en el sector minero chileno.

Finalmente, el subdirector técnico del centro australiano explica que durante el primer año de funcionamiento pretenden crear un sólido marco de gobernabilidad y gestión para respaldar el éxito del centro, el establecimiento de un consejo estratégico asesor y el desarrollo de programas de entrenamiento integrales orientados a la industria, para atraer un número significativo de alumnos de posgrado y apoyar la extensa rotación de personal en la industria.

 Programa de atracción

Conrad von Igel, gerente de Innovación de Corfo, explica que se eligió al SMI como uno de los centros de excelencia –como parte de su programa de atracción emprendido por este organismo-, ya que “entre los participantes de la convocatoria 2013 destacó por una postulación de calidad, que ratificó el liderazgo mundial en todos los aspectos relevantes en la investigación, desarrollo y promoción de prácticas mineras sustentables”.

Además, valora la participación de la UdeC, con la cual el SMI promoverá y realizará la transferencia de conocimiento específico que generen, así como potenciar entrenamiento de capital humano especializado para ambos países.

El objetivo de este programa de atracción, sostiene el ejecutivo, “es aportar en la tarea de transformar a Chile en un polo de innovación en Latinoamérica, atrayendo al país centros de investigación aplicada y desarrollo de nivel mundial, que generen los puentes entre la ciencia y el sector privado, que signifique a futuro la creación de nuevas empresas o bien, la solución de desafíos de las ya existentes”.

Von Igel indica que si bien en la industria minera “hay capacidades para transformar ciencia y tecnología en innovaciones de gran impacto, vemos que este es un proceso lento y aislado. Por lo mismo, las actividades propuestas de investigación relacionadas con la mejora en la productividad, consumo de agua y energía, que propone este centro, pueden tener resultados valiosos desde el punto de vista del avance del conocimiento en el campo”.