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Fotografía: Sernageomin.

Registro Geoquímico: La huella digital de los depósitos de relaves en Chile

Informe preliminar publicado por Sernageomin comprende 331 depósitos, de un total nacional de 696 que figuran en el Catastro Nacional de Depósitos de Relaves.

Dotar al país de información sobre la presencia y concentración de 56 elementos químicos en los depósitos de relaves existentes en el país, incluyendo los de potencial interés económico como Tierras Raras y otras sustancias que se consideran en la Evaluación de Impacto Ambiental, es el objetivo del Registro Geoquímico de los Depósitos de Relaves de Chile que lleva a cabo Sernageomin, y cuyo resultado preliminar se dio a conocer recientemente.

Esta primera publicación, que comprende 331 depósitos de un total de 696 que figuran en el Catastro Nacional de Depósitos de Relaves, es fruto de dos años de toma de muestras en terreno por parte del Departamento de Depósitos de Relaves de la entidad y el análisis en su laboratorio.

Al presentar el documento, el director nacional (s) del Sernageomin, Mario Pereira, dijo que “el imperativo superior es generar información técnica de primer nivel, para fundamento de las discusiones públicas desde todos los ángulos y sectores de la sociedad. El contexto está dado por las posibilidades de re-explotación comercial que permiten las nuevas tecnologías en el caso de relaves antiguos que tienen recursos de interés económico; por el estándar de remediación y restauración ambiental existente en legislaciones de países mineros desarrollados; y la existencia de relaves abandonados que no tienen propietarios, porque resultaron de faenas anteriores a las normas de control más modernas en el país”.

En tanto, Francisca Falcón, jefa del Departamento de Depósitos de Relaves, sostuvo que este trabajo entrega herramientas valiosas para una mejor comprensión del tema y de la fenomenología asociada a estos depósitos. Anunció, también, que la totalidad de los depósitos de relaves del país estará caracterizada geoquímicamente al concluir 2017, incluyendo el análisis de profundidad de los depósitos con interés económico preliminar, lo cual será uno de los focos en esta etapa.

Recuperación de materiales

Al respecto, se plantea en el estudio que los datos obtenidos pueden ser base de información económica inicial para la posible recuperación de materiales de valor contenidos en los depósitos de relaves.

“Los elementos que pueden aportar valor económico van desde el cobre hasta algunas de las Tierras Raras (Rare Earth Element) que han tenido gran valoración de mercado hace algún tiempo (…) Otros elementos son, naturalmente, oro, plata, tungsteno, etc.”, se señala en el informe, en el cual también se adelanta que un simple análisis de los antecedentes ya obtenidos “muestra grandes posibilidades económicas de una veintena de depósitos, al menos”.

Asimismo, se hace hincapié en que los elementos que figuran en la entrega de datos pueden ser tanto fuente de valor económico, como contaminantes: “Los metales, por ejemplo, pueden ser valiosos si se les extrae en forma purificada, y pueden ser contaminantes si se les abandona en un estado que pueda ingresar y circular en los diversos ciclos de los ecosistemas”. Por ello, el documento postula que la extracción de todos los valores metálicos de un relave, previo a su depositación, sería una operación ventajosa tanto por los valores de venta de los elementos purificados como por la reducción de costos de Planes de Cierre, al asegurar que se dispone de material efectivamente inocuo.

Características

En la misma línea, se especifica que según los datos recogidos, los elementos mayores formadores de los minerales que constituyen las rocas dan cuenta del 99,07% de la masa total de las muestras de los relaves depositados. Los elementos mayores son inocuos en términos ambientales. “Sólo el resto de los elementos analizados (0,93%) podrían generar una concentración objetable, desde el punto de vista de los ecosistemas y la salud humana”, advierte el informe.

Los principales elementos de connotación ambiental (CCA) relacionados con la actividad minera en Chile –a la fecha- han sido el cobre, el cromo, el níquel, el zinc, el plomo, el arsénico, el cadmio y el mercurio.

El estudio también hace notar la diversidad que se aprecia en la escala de los depósitos de relaves en el país, desde los muy modestos de la pequeña y mediana minería -el más pequeño en el catastro es de 300 toneladas y pertenece al Departamento de Minas de la Universidad de La Serena-, hasta la gran minería. El más grande en Chile es el depósito Talabre, perteneciente a Codelco, en la comuna de Calama, Región de Antofagasta, que al momento de publicarse esta información contenía 2.100 millones de toneladas.

Elementos y compuestos medidos

La caracterización geoquímica de las muestras realizada por Sernageomin cuantificó la concentración de 56 elementos y especies:

  • Doce elementos mayores, formadores de los minerales que componen la roca, expresados como óxidos: silicio (SiO2), aluminio (Al2O3), titanio (TiO2), hierro (Fe2O3), calcio (CaO), magnesio (MgO), manganeso (MnO), sodio (Na2O), potasio (K2O), fósforo (P2O5), azufre (SO3) y compuestos perdidos por calcinación (PPC, como carbonatos, por ejemplo).
  • Contenido porcentual de azufre.
  • 30 elementos comunes en trazas (por debajo de 1%): cobre (Cu), vanadio (V), cromo (Cr), cobalto (Co), níquel (Ni), zinc (Zn), rubidio (Rb), estroncio (Sr), circonio (Zr), niobio (Nb), bario (Ba), plomo (Pb), cesio (Cs), hafnio (Hf), tantalio (Ta), arsénico (As), escandio (Sc), itrio (Y), molibdeno (Mo), antimonio (Sb), estaño (Sn), torio (Th), plata (Ag), cadmio (Cd), bismuto (Bi), wolframio (W), uranio (U), oro (Au) y mercurio (Hg).
  • 14 tierras raras elementales: Lantano (La), cerio (Ce), praseodimio (Pr), neodimio (Nd), samario (Sm), europio (Eu), gadolinio (Gd), terbio (Tb), disprosio (Dy), holmio (Ho), erbio (Er), tulio (Tm), iterbio (Yb) y lutecio (Lu).
  • Se agrega además el total de elementos mayores.