x

Revista Minería Chilena Nº298

abril de 2006

Queremos un ministerio más potente

Fortalecer la relación público-privada es uno de los temas prioritarios de la nueva administración.

Un escenario favorecido con precios históricos del cobre ha marcado la pauta de los primeros días de las recién asumidas autoridades del Ministerio de Minería y Energía. Así lo reconoce la nueva subsecretaria de Minería, Marisol Aravena, quien, en tono alegre, comenta que ojalá los elevados precios “duren cuatro años”. Pero de inmediato agrega, con mayor seriedad, que el actual escenario constituye una muy buena oportunidad para el país, que hay que saber aprovechar.

MINERIA CHILENA conversó con la subsecretaria para conocer los objetivos y desafíos que tiene por delante esta nueva administración, entre cuyas prioridades está consolidar un ministerio “más potente”.
Marisol Aravena es abogada de la Universidad de Chile, y hasta enero de 2005 fue asesora del gabinete de la subsecretaría que hoy encabeza, donde participó en comisiones de trabajo con países limítrofes. También fue supervisora del programa social “Asistencia y Modernización de la Minería Artesanal”.
No obstante su experiencia previa en el ministerio, reconoce que es muy distinto ser asesora de la autoridad, que asumir las responsabilidades de ese cargo, “porque los desafíos en el ámbito de la gestión son bastante importantes”.
Entre ellos destaca como un tema prioritario fortalecer la relación público-privada, “de manera tal que podamos dar respuesta a varias de las inquietudes que tienen (en la industria), sobre todo en el tema hídrico, en el ámbito de contrataciones, en materia de defensa de los intereses de los privados y también de los trabajadores”.
Asimismo, sostuvo como un aspecto de especial preocupación, el fomento de la pequeña minería y el dar continuidad al programa de Asistencia y Modernización de la Minería Artesanal (Pamma), para los pirquineros.
Otro punto relevante es la innovación tecnológica: “queremos, como ministerio, que ese fondo que se va a empezar a acumular con los recursos provenientes del impuesto específico tenga un sentido para la minería y el desarrollo de nuestro capital humano”, enfatiza.

-¿Qué ventajas y desafíos ha significado el unir en un solo ministerio dos sectores tan relevantes y complementarios, como son Minería y Energía, sobre todo en el actual escenario, en que el abastecimiento energético es uno de los temas que concentra la atención de la industria?
Tiene la ventaja que esté radicada en un solo lugar toda la coordinación, tanto minera como energética, que están muy vinculadas desde el punto de vista de los hidrocarburos, el desarrollo de energías renovables no tradicionales, fijación de políticas y diseños de nuevos tipos de energía e investigación en ese campo.
Pero también va a requerir una nueva mirada a la estructura orgánica de la cartera, ahora como ministerio de Minería y Energía.